Está en:  » Inicio  » Conciertos  » Edición 2016

 

Edición 2016

Concierto


SIETE PALABRAS DE CRISTO EN LA CRUZ

Lugar


ÚBEDA, AUDITORIO DEL HOSPITAL DE SANTIAGO

Fecha


JUEVES, 8 DE DICIEMBRE DE 2016, 20.30 H.

Director


Luis Antonio González Marín, órgano y dirección

Intérprete


LOS MÚSICOS DE SU ALTEZA

Componentes


Olalla Alemán, soprano

Eugenia Boix, soprano

Pablo Prieto, violín

Eduardo Fenoll, violín

Natan Paruzel, viola

Pedro Reula, violón

Roger Azcona, contrabajo

Luis Antonio González, órgano y dirección

Programa


PRIMERA PARTE

 

Francisco Javier de Nebra Blasco (1705-1741)

Lamentación Lectio 3ª feria 5ª (2vv, violines y bajo)

 

José de Nebra Blasco (1702-1768) 

Lamentación Lectio 2ª in Sabato (a solo con violines, viola y bajo) (c.1764)

 

Santiago Billoni (c.1700-c.1763)

Dúo de Cristo y San Pedro ¿Por qué, Pedro? (2vv, violines y bajo)

 

 

SEGUNDA PARTE

 

Francisco Javier García Fajer (1730-1809)

Las siete palabras de Cristo en la cruz (2vv, violines, viola y bajo) (c.1797)

Introducción: Al Calvario, almas, llegad

Primera palabra: Pues que fui vuestro enemigo

Segunda palabra: Reverente el buen ladrón

Tercera palabra: Jesús en su testamento

Cuarta palabra: Desamparado se ve

Quinta palabra: Sed dice Cristo que tiene

Sexta palabra: Con voz quebrada mi Dios

Séptima palabra: A su Eterno Padre ya

 

 

Duración: 75’

 

Recuperación histórica,

estreno en tiempos modernos

 

Fuentes:

Archivos de las Catedrales de Zaragoza, Cuenca y
Durango (México); Archivo del Palacio Real de Madrid

 

Transcripciones:

José Vicente González Valle (García Fajer)

Drew Edward Davies (Billoni)

Luis Antonio González Marín (Nebra)

 

Concierto en coproducción con el Centro Nacional de Difusión Musical

 

 

CONMEMORACIÓN DEL V CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE DIEGO DE LOS COBOS, FUNDADOR DEL HOSPITAL DE SANTIAGO (1516-2016)

Notas programa


Siete palabras de Cristo

 

Luis Antonio González

 

La tradición europea de poner en música las siete palabras de Cristo en la cruz, u otros tantos comentarios sobre las mismas, se remonta al siglo XVI y pervive hasta el XX. La ejecución de este género de composiciones se inscribía en ceremonias paralitúrgicas que, denominadas Sermón de las Siete Palabras y organizadas por hermandades y cofradías, solían desarrollarse entre la mañana y la primera hora de la tarde del Viernes Santo. Existen numerosas composiciones vocales sobre las siete palabras, tanto en la Europa católica como en la protestante. Dentro de las composiciones instrumentales es bien conocida la versión (para orquesta, y después para cuarteto, y al fin convertida en oratorio, pasando por una transcripción para fortepiano) que realizó Joseph Haydn por encargo de la cofradía residente en la Santa Cueva de Cádiz (1785), espacio para el que Goya realizaría algunas pinturas. La obra de Francisco Javier García Fajer, “el Españoleto” (maestro de capilla de La Seo de Zaragoza desde 1756 hasta su muerte en 1809 “durante el bombeo” del segundo sitio), parece de algún modo deudora de ambas líneas, pues se trata de una obra vocal, una meditación sobre las palabras de Cristo formada por textos devocionales, pero se acompaña, según las fuentes, por un cuarteto de cuerda (más continuo), similar orgánico al utilizado por Haydn, músico admiradísimo en la España del momento y sin duda bien estimado por García.

 

En la composición de García, descubierta y dada a conocer por José V. González Valle (autor de un extenso estudio sobre el fenómeno de las Siete palabras en España y de la edición de la obra de García), creemos encontrar la herencia de Alessandro Scarlatti, de Pergolesi (el Stabat Mater, del que el Archivo de Música de las Catedrales de Zaragoza conserva numerosas copias de la época, algunas locales, testigos de su frecuente ejecución), de los Nebra (en particular del Miserere a dúo de José de Nebra y de algunos pasajes de las Lamentaciones de José y su hermano Javier, de las que este programa incluye tres) y, en ciertos momentos, de Haydn y de los procedimientos compositivos del clasicismo vienés. Una gran abundancia de figuras retórico-musicales enfatiza el carácter doloroso de los textos, de la escena que se presenta ante el espectador. Llama singularmente la atención el desenlace de la Séptima palabra, que deja solo al primer tiple, desprovisto incluso del continuo, lanzando la pregunta “Si tu vida no se enmienda, ¿en qué manos parará?”, en un final abierto de efecto sobrecogedor.

 

Francisco Javier García Fajer pasa por ser uno de los más activos modernizadores de la música eclesiástica española en la segunda mitad del siglo XVIII. Dice un tópico habitualmente mantenido en la musicología española que gracias a su estancia en Italia, donde se formó y trabajó en su juventud, a su regreso García Fajer habría traído nuevos aires a las capillas de música de su tierra, ancladas, siempre según el tópico, en cerrazones, arcaísmos y ramplonerías. Hoy tenemos que matizar estas afirmaciones y hacer justicia a otras individualidades que durante la primera mitad del siglo consiguieron inocular en la tradición musical española, rica por sí y más receptiva a lo externo de lo que suele asegurarse, la bacteria (no todas son malas: las hay benéficas, como ésta) de la internacionalidad o del europeísmo: el último Durón y Literes en ocasiones, Torres, Soler y otros muchos entre los que hay que colocar en sitio de honor a los hermanos aragoneses Nebra (José, el más famoso y tal vez el más ilustre, pero también Javier y Joaquín) y a algunos músicos italianos que se instalaron en territorios hispánicos, como Santiago Billoni en Durango (México). La música de García, que en su día gozó merecidamente de difusión y prestigio, es un eslabón más de esta “tradición renovadora” —valga la expresión—, que se prolonga ya en el siglo XIX en compositores también vinculados a las catedrales aragonesas, como Ramón Cuéllar y Mariano Rodríguez Ledesma.

 

 

TEXTOS

 

Lectio 3ª feria 5ª

IOD. Manum suam misit hostis

ad omnia desiderabilia eius,

quia vidit gentes

ingressas sanctuarium suum,

de quibus praeceperas,

ne intrarent in ecclesiam tuam.

CAPH. Omnis populus eius gemens

et quaerens panem;

dederunt pretiosa quaeque pro cibo

ad refocillandam animam.

Vide, Domine, et considera,

quoniam facta sum vilis!

LAMED. O vos omnes, qui transitis per viam,

attendite et videte,

si est dolor sicut dolor meus,

quem paravit mihi,

quo afflixit me Dominus

in die irae furoris sui.

MEM. De excelso misit ignem,

in ossa mea immisit eum;

expandit rete pedibus meis,

convertit me retrorsum:

posuit me desolatam,

tota die maerore confectam.

NUN. Vigilavit iugum iniquitatum mearum,

in manu eius convolutae sunt

et impositae collo meo;

debilitavit virtutem meam:

dedit me Dominus in manu,

de qua non potero surgere.

Jerusalem, Jerusalem,

convertere ad Dominum Deum tuum.

 

IOD. El adversario extendió su mano

hacia todos sus tesoros.

¡Sí, ella ha visto a los paganos

entrar en su Santuario,

aunque tú mismo habías prohibido

que entraran en tu asamblea!

CAPH. Todo su pueblo va gimiendo

en busca de pan;

dan sus tesoros a cambio de alimento

para recobrar sus fuerzas.

"¡Mira, Señor, y fíjate

cómo estoy envilecida!"

LAMED. ¡Todos vosotros, los que pasáis por el camino,

fijaos bien y mirad

si hay un dolor comparable al mío:

a este dolor que me atormenta,

porque el Señor ha querido afligirme

en el día de su furor!

MEM. Él envió un fuego desde lo alto,

lo hizo bajar hasta mis huesos.

Tendió una red a mis pies,

me hizo retroceder.

Me convirtió en una desolación,

estoy siempre dolorida.

NUN. Él ha vigilado mis rebeldías,

ellas se entrelazan en su mano.

Su yugo está sobre mi cuello,

hace flaquear mi fuerza.

El Señor me ha puesto en unas manos

a las que no puedo resistir.

Jerusalén, Jerusalén,

conviértete al Señor tu Dios.

 

Lectio 2ª in Sabato

ALEPH. Quomodo obscuratum est aurum,

mutatum est obryzum optimum!

Dispersi sunt lapides sancti

in capite omnium platearum.

BETH. Filii Sion incliti

et ponderati auro primo,

quomodo reputati sunt in vasa testea,

opus manuum figuli!

GHIMEL. Sed et thoes nudaverunt mammam,

lactaverunt catulos suos;

filia populi mei crudelis

quasi struthio in deserto.

DALETH. Adhaesit lingua lactantis

ad palatum eius in siti;

parvuli petierunt panem,

et non erat qui frangeret eis.

HE. Qui vescebantur voluptuose,

interierunt in viis;

qui nutriebantur in coccinis,

amplexati sunt stercora.

VAU. Et maior effecta est iniquitas filiae populi mei

peccato Sodomorum,

quae subversa est in momento,

et non ceperunt in ea manus.

Jerusalem, Jerusalem,

convertere ad Dominum Deum tuum

 

ALEPH. ¡Cómo se ha oscurecido el oro,

se ha empañado el oro más puro!

Las piedras sagradas están tiradas

en todas las esquinas.

BETH. Los hijos de Sión, tan preciados,

valuados a precio de oro fino,

¡cómo son tenidos por vasos de arcilla,

obra de las manos de un alfarero!

GHIMEL. Hasta los chacales presentan las ubres

para amamantar a sus cachorros;

pero la hija de mi pueblo se ha vuelto cruel

como los avestruces del desierto.

DALETH. La lengua de las criaturas

se pega al paladar a causa de la sed;

los niños pequeños piden pan,

y nadie se lo reparte.

HE. Los que comían manjares exquisitos

desfallecen por las calles;

los que se habían criado entre púrpura

se abrazan a los residuos.

VAU. La iniquidad de la hija de mi pueblo ha superado

el pecado de Sodoma,

que fue destruida en un instante

sin que se moviera una mano contra ella.

Jerusalén, Jerusalén,

conviértete al Señor tu Dios.

 

¿Por qué, Pedro? Dúo de Cristo y San Pedro

CRISTO – ¿Por qué, Pedro, tan duro

conmigo te has portado,

que, ingrato, me has negado

mientras tu bien procuro?

PEDRO – Pésame haber errado.

CRISTO – Hallas en mí clemencia.

LOS DOS – Basta la penitencia,

huyendo del pecado.

PEDRO – Si anduve duro, atiende

cuál queda mi ternura:

mi llanto es mi ventura,

que nueva gracia enciende.

LOS DOS – Conserve la memoria

que para el mal pasado

remedio sólo ha dado

el llanto con la gloria.

 

Las siete palabras de Cristo en la cruz

Introducción

Al Calvario, almas, llegad,

que nuestro dulce Jesús

desde el ara de la cruz

hoy a todos quiere hablar.

 

Primera palabra [Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen]

Pues que fui vuestro enemigo,

mi Jesús, como confieso,

rogad por mí, pues con eso

seguro el perdón consigo.

Cuando loco te ofendí

no supe lo que me hacía.

Ay, Jesús del alma mía,

rogad al Padre por mí.

 

Segunda palabra [En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso]

Reverente el buen ladrón

imploró vuestras piedades.

Yo también de mis maldades

os pido, Señor, perdón.

Si al ladrón arrepentido

dais lugar allá en el cielo,

ya yo también sin recelo

la gloria, mi dueño, os pido.

 

Tercera palabra [Mujer, ahí tienes a tu hijo. Hijo, ahí tienes a tu madre]

Jesús en su testamento

a la Virgen hoy nos da.

¡Oh, María, quién podrá

explicar tu sentimiento!

Hijo vuestro quiero ser,

sed vos mi Madre, Señora,

que os prometo desde ahora

finamente obedecer.

 

Cuarta palabra [Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?]

Desamparado se ve

de su Padre el Hijo amado.

Ah, maldito mi pecado,

que de esto la causa fue.

Quien quisiere consolar

a Jesús en su tormento,

diga de veras: “Señor,

me pesa no más pecar”.

 

Quinta palabra [Tengo sed]

Sed dice Cristo que tiene,

mas si quieres mitigar

la sed que le llega a ahogar,

darle lágrimas conviene.

La hiel que brinda el ministro,

si la gusta no la bebe.

¿Cómo quieres tú que pruebe

la hiel de tu culpa Cristo?

 

Sexta palabra [Todo se ha cumplido]

Con voz quebrada mi Dios

habla, ya muy desmayado,

y dice que del pecado

la redención consumó.

Ya Jesús se ve expirar,

ya Jesús se ve morir.

¿Quién, pues, no llega a rendir

la vida con el pesar?

 

Séptima palabra [Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu]

A su Eterno Padre ya

su espíritu encomienda.

Si tu vida no se enmienda,

¿en qué manos parará?

En las tuyas desde ahora

mi alma entrego, Jesús mío.

No me mires con desvío

en aquella hora fatal.

Si tu vida no se enmienda,

¿en qué manos parará?

Curriculum Intérprete


Olalla Alemán, soprano. La soprano murciana Olalla Alemán inicia sus estudios musicales a la edad de diez años en el coro infantil del Orfeón Fernández Caballero (Murcia) donde recibe sus primeras clases de solfeo y piano. Más tarde cursa estudios de grado medio de canto en el Conservatorio “Manuel Massotti Littel” de Murcia y en Madrid, en el Conservatorio “Teresa Berganza”. Posteriormente en Barcelona estudia canto histórico y canto clásico y contemporáneo en la Escola Superior de Música de Catalunya (ESMuC). Ha colaborado con numerosas formaciones nacionales e internacionales como la Capella Reial de Catalunya, Orquestra Barroca Catalana, Forma Antiqva, La Tempestad, Camerata Iberia, La Caravaggia, Consort de violas de gamba de la Universidad de Salamanca, B’Rock, dirigida por Skip Sempé, Música Temparana (Adrián van der Spoel), Capilla Flamenca (Dirk Snellings) y Graindelavoix (Björn Schmelzer), entre otros. Desde 2005 es miembro de Los Músicos de Su Alteza, dirigido por Luis Antonio González. Como solista ha actuado en los más importantes festivales de Europa y América Latina. Ha realizado grabaciones para la radio clásica belga “Klara”, RNE y France3. También como solista ha realizado grabaciones discográficas para los sellos Música Antigua Aranjuez, Arsis, Verso, Enchiriadis, Glossa y Alpha.

 

Eugenia Boix, soprano. Natural de Monzón, donde obtiene el título profesional, y Premio Extraordinario Fin de Carrera en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca. Realiza postgrado de canto en la ESMuC y en el Conservatorio Superior de Bruselas un máster de lied. En 2007 gana el primer premio en las “Becas Montserrat Caballé - Bernabé Martí”. En 2012 es semifinalista en el prestigioso concurso Operalia, organizado por Plácido Domingo en Pekín. Ha cantado bajo la batuta de Federico Maria Sardelli, Carlos Mena, Mónica Huggett, Juan Carlos Rivera, Albert Recasens, Luis Antonio González, Gennadi Rozhdestvensky, Paul Goodwin, Sir Neville Marriner y otros. Sus compromisos artísticos incluyen Belinda en Dido & Aeneas y The Fairy Queen de Purcell en el Teatro de la Maestranza y Festival Mozart de La Coruña, Corinna en Il Viaggio a Reims en el Teatro Real de Madrid, Frasquita en Carmen, Pamina en Die Zauberflöte y Woglinde en Das Rheingold en la Ópera de Oviedo y numerosos recitales con piano en Europa y América. Ha realizado grabaciones para Radio Nacional de España, Radio Clásica, Catalunya Música, Radio Clásica Portuguesa y la B.B.C. Su discografía artística incluye Responsorios de Tinieblas de Victoria, con Musica Ficta y Raúl Mallavibarrena, Labordeta Clásico con La Orquesta del Maestrazgo, Javier Ares y Miguel Ortega, Amor Aumenta el valor de José de Nebra con Los Músicos de Su Alteza y Luis Antonio González, Canto del Alma y Misa Scala Aretina de Francisco Valls con La Grande Chapelle y Albert Recasens.

 

Luis Antonio González, director. La inquietud de Luis Antonio González por la interpretación de la música histórica y su interés por la investigación y recuperación del patrimonio musical lo condujeron, de un lado, a la musicología histórica y, de otro, a la práctica musical históricamente informada como organista, clavecinista y director. Estudió en el Conservatorio de Zaragoza, las Universidades de Zaragoza y Bolonia (becado por el Reale Collegio di Spagna) y numerosos cursos de especialización en varios países europeos. Especialmente influyentes en su formación han sido José V. González Valle, José L. González Uriol, Willem Jansen, Lorenzo Bianconi y Salvador Mas. Tras doctorarse en Historia, especializado en Musicología, ingresó en el antiguo Instituto Español de Musicología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IMF-CSIC), donde es Científico Titular. Desde 2000 ha dirigido el Postgrado de Tecla del CSIC y entre 2006 y 2014 ha sido director de Anuario Musical, la más veterana y prestigiosa de las revistas de musicología españolas. Ha realizado cerca de 300 publicaciones. Es invitado regularmente como profesor y conferenciante en congresos, cursos y seminarios en Europa y América (Universität Mozarteum de Salzburgo, Centre de Musique Baroque de Versailles, Universität Leipzig, City University of New York, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidades de Oviedo, Autónoma de Barcelona, Zaragoza, Extremadura, Cádiz, Salamanca, Politécnica de Valencia, Internacional de Andalucía, UCLM, ESMuC, CSMA, Curso Internacional de Música Antigua de Daroca, Conservatorio de las Rosas de Morelia, Academia Internacional de Órgano de México, Laboratorio di Musica Antica di Quartu St. Elena...). Coordina la investigación integral del Archivo de Música de las Catedrales Zaragozanas, uno de los más ricos archivos musicales históricos de España, y asesora restauraciones de instrumentos históricos de la Diputación de Zaragoza. En el terreno de la práctica musical, en 1992 fundó Los Músicos de Su Alteza. Ha actuado en España, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Suiza, Gran Bretaña, Bulgaria, Rumania, Estados Unidos, México y Túnez. Su discografía comprende una decena de títulos para los sellos Arsis, Prames, Hortus, Dorian y Alpha (Outhere Music). En su doble faceta de investigador e intérprete ha sido reconocido con numerosos galardones españoles e internacionales: Premio Nacional de Humanidades "Rey Juan Carlos I", de Musicología "Rafael Mitjana", "Fundación Uncastillo", "Defensor de Zaragoza", Diapason d'Or, La Clef, Muse d'Or, Prelude Classical Music Awards, etc. Es Académico Correspondiente de la Real de Nobles y Bellas Artes de San Luis (Zaragoza, España).

 

Los Músicos de Su Alteza. Emoción, frescura y rigor histórico componen su divisa. Una justa mezcla de investigación, intuición e imaginación sirve a Los Músicos de Su Alteza para convertir, desde el máximo respeto a la obra de los grandes maestros de siglos pasados, la vieja escritura muerta en música viva. Centenares de actuaciones —conciertos, grabaciones, publicaciones científicas, cursos y conferencias— en Europa y América avalan a Los Músicos de Su Alteza como grupo de referencia en la recuperación e interpretación de la música barroca. En sus más de 20 años de vida han rescatado de archivos europeos y americanos importantes obras del rico patrimonio musical hispánico de los siglos XVII y XVIII, partiendo de las investigaciones de su fundador y director, Luis Antonio González. Compositores antes desconocidos o poco frecuentados, como José Ruiz Samaniego (fl.1653-1670) o José de Nebra (1702-1768), son hoy acogidos con enorme éxito en medio mundo gracias a la labor de Los Músicos de Su Alteza. El conjunto Los Músicos de Su Alteza cuenta desde sus comienzos con un sólido conjunto de cantantes e instrumentistas fieles al espíritu de recuperar con renovado ímpetu el repertorio barroco español y europeo.

En 1992 Luis Antonio González funda Los Músicos de Su Alteza con la vocación de recuperar la mejor música española de los siglos XVII y XVIII en las mejores condiciones de calidad artística y verosimilitud histórica, contextualizada con la música internacional de aquellos siglos (desde Monteverdi hasta los clásicos vieneses, prestando especial atención a Bach) y con criterios avalados por la investigación musicológica. Desde el comienzo se establecen entre los integrantes del grupo colaboraciones de largo recorrido, muchas de las cuales llegan hasta hoy, buscando en todo momento comunicación, compenetración y complicidad, más allá de las habituales reuniones de músicos freelance. También desde el primer momento el grupo tiene su sede en Zaragoza. El año 1996 supone un primer punto de inflexión en la carrera de Los Músicos de Su Alteza: son premiados en el concurso Van Wassenaer de La Haya e inician colaboraciones con varias discográficas de España (Arsis -para la que graban su primer CD en 1996- y Prames) Francia (Hortus) y Estados Unidos (Dorian Records). En estos primeros años tiene un peso particular la recuperación de música vocal del siglo XVII español, y en especial la de un compositor prácticamente desconocido que constituye una revelación: Joseph Ruiz Samaniego. En 2000 fundan el Festival Música Antigua en la Real Capilla de Santa Isabel, de la Diputación de Zaragoza, que dirigen hasta 2011, e inician una nueva etapa creando la primera orquesta barroca nacida en Aragón. Esta nueva formación orquestal les permitirá en lo sucesivo abordar un repertorio más amplio y ambicioso, desde cantatas, suites y conciertos de Bach o concerti grossi de Händel, hasta sinfonías de Haydn. Con esta ampliación del conjunto instrumental y vocal abordan la recuperación de la música de José de Nebra, uno de los más relevantes compositores españoles de todos los tiempos, de quien reviven obras de todo género (la ópera Amor aumenta el valor —publicada en el sello Alpha—, los autos sacramentales El diablo mudo y La divina Filotea, el Oficio y Misa de Difuntos, el Miserere a dúo —grabado para Música Antigua Aranjuez—, villancicos y cantadas...). Inician asimismo su participación en producciones escénicas (Cuarenta horas, La divina Filotea, Il vigilante Dio), que compaginan con los conciertos convencionales y nuevas grabaciones para el sello Alpha (Outhere Music), con el que comienzan a colaborar en 2008. Durante este tiempo Los Músicos de Su Alteza han actuado con éxito considerable en numerosos escenarios y en los más importantes festivales en España, Francia, Holanda, Bélgica, Suiza, Italia, Gran Bretaña, México, Rumania o Túnez. En los últimos años Los Músicos de Su Alteza comparten su experiencia con jóvenes músicos en cursos y talleres. Así, han liderado diversos proyectos en el Conservatorio Superior de Música de Aragón, el Conservatorio de las Rosas de Morelia (México) o el Curso Internacional de Música Antigua de Daroca (España).

http://www.losmusicosdesualteza.com

Volver atrás

           logotipo facebook   logotipo twitter

logo úbeda y baeza patrimonio de la humanidad

logo rema

logo fest clásica

logo premio publico

CSIC