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Edición 2015

Concierto


“POR LOS CAMPOS DE LOS MOROS”: MÚSICA CORTESANA Y POPULAR EN TORNO A LA CONQUISTA DE GRANADA

Lugar


CANENA, SALÓN DE BAILE DEL CASTILLO

Fecha


DOMINGO, 29 DE NOVIEMBRE DE 2015, 12.30 H.

Director


Intérprete


ENSEMBLE LA DANSERYE Y MVSICA INTAVOLATA

Componentes


Verónica Plata, voz

 

Mvsica Intavolata 

Francisco y Javier Hervás, vihuelas de mano

 

Ensemble La Danserye

Fernando Pérez Valera, flautas, corneta, sacabuche orlo

Juan Alberto Pérez Valera, flautas, chirimías, orlo

Luis Alfonso Pérez Valera, flautas, sacabuche y orlo

Luis Vives, percusión

Programa


Gubliermo Ebreo (fl. 1463) 

Falla con misuras* (3vv) 

 

Juan del Encina (1469-1529)

El que rige y el regido (3vv)

 

Francisco Millán (fl. 1500)

Los braços trayo cansados (3vv)

 

Juan de Urrede (ca. 1430-ca.1482)

Nunca fue pena mayor* (4vv)

 

Pere Joan Aldomar (¿?) 

¡Ha, Pelayo qué desmayo! (3vv)

 

Anónimo (ca. 1492)

So ell ençina (4vv)

 

Luys de Narváez (ca. 1500-1550)

Guárdame las vacas**

Por los campos de los moros (3vv)

Paseábase el Rey moro

 

Juan del Encina

Levanta, Pascual (3vv)

Qu’es de ti desconsolado (3vv)

 

Alonso Mudarra (ca. 1510-1580)

Conde Claros**

 

Francisco de la Torre (ca. 1460 - ca. 1504) 

Adorámoste, Señor* (4 vv)

 

Juan del Encina

Si habrá en este baldrés* (4vv)

 

Diego Pisador (ca. 1510-1557)

La mañana de San Juan

 

(*) Obra instrumental

(**) Intabulación para dúo de vihuelas

 

EN COLABORACIÓN DE LUIS Y ROSA MARÍA VAÑÓ (CASTILLO DE CANENA)

 

Notas programa


“Por los campos de los moros”

 

César Rodríguez Campos

 

 

Música para un tiempo bélico, seminal y convulso. Nos situamos en 1473 con la música de Juan de Urrede. Isabel acaba de coronarse reina de Castilla y junto con el futuro Fernando V de Aragón asumen el gran reto de consolidar su frágil posición y su prestigio con la larga guerra por la conquista de Granada. La música ejerce un papel propagandístico de primer orden en la construcción de la imagen mesiánica que pretenden transmitir los reyes, llamados en la imaginación popular no sólo a vencer definitivamente a los árabes, sino a conquistar la mismísima Jerusalén; sirve, además, para reforzar la moral del ejército durante las campañas; pero, sobre todo, la música que vamos a escuchar aquí está ligada al entretenimiento y la autorepresentación de los valores característicos de uno de los linajes nobiliarios más activos en el apoyo de la causa de los Reyes Católicos: la Casa de Alba. Esta comunidad de intereses se manifiesta en la disposición de un aparato cultural común, con la música como gran protagonista. Algunos compositores aquí representados como Juan de Urrede pertenecieron primero a la capilla del primer duque antes de entrar al servicio de Fernando. Otros, como Juan del Encina, estuvieron al servicio del segundo duque, Fadríque Álvarez de Toledo, primo de Fernando el Católico. Este noble fue uno de los mayores soportes del rey durante la guerra. Encina, lógicamente, posee tan estrechos vínculos musicales con la corte real que gran parte de sus composiciones sirven directamente para la loa y difusión de los éxitos guerreros durante la conquista.

 

Las fuentes que nos han legado el fascinante repertorio cortesano de esta época consisten en varios manuscritos de finales del siglo XV y principios del siglo XVI que recopilan canciones seculares, principalmente villancicos y romances. Si exceptuamos las composiciones de los vihuelistas y un par de otras piezas, los ejemplos que oiremos hoy están todos tomados del Cancionero Musical de Palacio, vinculado a todas luces tanto con los Duques de Alba como con la capilla musical de Fernando el Católico. Se trata de un voluminoso manuscrito de 458 piezas plagado de música de un particular encanto y muy homogénea en estilo.

 

Dediquemos un momento a hablar de las formas. Los villancicos hacen uso de un esquema muy tradicional de estribillo y coplas impregnado ya de la ideología del Humanismo: lo popular o pseudo-popular se idealiza en la añoranza de una humanidad arcaica e ingenua. Se escogen los pastores como símbolo de lo espontáneo y los nobles no dudan en adoptar atuendos rústicos para representar sus penas de amor. También hay sátiras, juegos de palabras y alusiones obscenas en un ambiente de códigos elitistas y cerrados que nos resulta difícil desentrañar hoy en día. El romance, por otra parte, es el vehículo ideal para cantar las gestas caballerescas y provocar afectos fuertes y marciales en los oyentes; pero la necesidad de ajuste de los textos a las estrofas musicales concede al período de cuatro versos una unidad conceptual que refuerza el drama. En cualquier caso, permanece la función narrativa, aunque para ello hayan de interpretarse instrumentalmente las voces de la polifonía por debajo del canto.

 

Pero vayamos ya al programa: el repertorio del concierto se divide nítidamente en dos bloques que vendrán separados por sendas intabulaciones para dúo de vihuela de piezas debidas a Luys de Narváez y Alonso Mudarra. En el primer bloque, más ligero y lúdico, se establece el ambiente en la corte de Alba: después de la cena, danzan los nobles y sus invitados. Los ministriles comienzan invocando el protocolo con una danza (Falla con misuras) compuesta por el más famoso maestro del género, Guglielmo Ebreo de Pesaro. Es una baja danza, de pasos, cargada de solemnidad y boato sobre la famosa melodía de La Spagna. A mediodía, en la cámara del Príncipe Don Juan, durante la siesta, los cantores entonan El que rige y es regido. Se ensalzan la prudencia y la discreción, virtudes de las que Don Juan ha tenido noticia en el Vergel de Príncipes, tratado didáctico a él dedicado. Mientras tanto, Encina entretiene a Isabel y sus damas mientras bordan. Más tarde, en medio de la fiesta, músicos disfrazados escenifican e interpretan polifónicamente unos villancicos pastoriles (So ell encina y ¡Ah Pelayo, qué desmayo!), diálogos bucólicos, de amores felices o soñados... En un momento dado, un cantor, acompañado por vihuelas y algunos ministriles, declama un romance de tono épico (Los brazos trayo cansados) en recuerdo de la dramática ocasión de Roncesvalles. La pérdida de los buenos adalides en combate sirve para reforzar el ideal caballeresco. Ahora suena una música instrumental algo melancólica pero que todos reconocen. El propio Duque García le añadió unos versos hace años: “Nunca fue pena mayor / ni tormento tan extraño / que iguale con el dolor / que recibo del engaño”. Permanecen los tópicos del amor cortés; toda una filosofía de valores y comportamientos. La música, muy de acuerdo, es todavía algo gótica.

 

El segundo bloque nos traslada directamente a los campos de batalla, a las escaramuzas sangrientas entre cristianos y musulmanes. Resplandece el destino de Isabel y Fernando en las coplas de los romances. Júbilo en la Cristiandad por su victoria; dolor sin consuelo entre los sarracenos. Primero, un romance fronterizo (Por los campos de los moros) de Francisco de la Torre, sevillano y cantor durante años en la capilla de Fernando. Una pincelada que evoca a su patrón gallardo y magnífico en su imagen militar. Y comienza la guerra. Se glosa la pérdida de Alhama en 1482. Pero nos vamos muy adelante para comprobar los efectos que una obra musical extraordinaria puede provocar cuando entra de lleno en la emotividad del conflicto. Luys de Narváez, vihuelista granadino, pone en 1538 música intensa a un romance, posiblemente arábigo en origen (Paseábase el rey moro) y Ginés Pérez de Hita nos cuenta en Guerras civiles de Granada el efecto incendiario de la pieza que tuvo que ser prohibida durante la rebelión de los moriscos porque movía a "llanto y dolor". A partir de aquí, el maestro de ceremonias indiscutible es Juan del Encina. Suyos son Levanta Pascual, villancico dialogado donde unos pastores marchan a Granada a celebrar la toma y Qué's de ti desconsolado, quizás, la pieza más esencialmente propagandística y ejemplar de su producción, en su resumen del programa providencial de los Reyes Católicos: la alianza de las armas y la religión. Sirvan como ejemplo los versos: “La reyna doña Ysabel / la más temida y amada / ella con sus oraciones / y él con mucha gente armada / según Dios haze sus hechos / la defensa era excusada”. El concierto termina (como era de esperar) en un tono alegre y festivo, tanto religioso como profano: Adorámoste señor es un villancico devocional que, sin embargo, comparte con Si habrá en este baldrés, villancico satírico y obsceno, un esquema armónico común: el famoso bajo de la Folía, popularísmo en la época. Permítasenos romper una lanza (musical por supuesto) en favor de los vencidos, dejando para el final el romance La mañana de San Juan de Diego Pisador, texto perteneciente a la serie de Abindarráez y Jarifa, que nos narra el desquite árabe a las puertas de Alcalá la Real tras la toma de Antequera por Fernando el Católico. Hay que hacer notar, sin embargo, que la exposición cristiana de la pena de los derrotados esconde una falsa piedad con el objetivo de hacer más noble la victoria.

 

 

TEXTOS

 

El que rige y el regido

El que rige y el regido, sin saber,

mal regidos pueden ser.

 

Mal rige quien no es prudente

porque todo va al revés

y el perfeto regir es

saber mandar sabiamente;

quel regido y el rigente,

sin saber, mal regidos pueden ser.

 

Donde falta discreción

no ay ninguna cosa buena;

lo que discreción ordena,

aquello da perfeción;

mas los que regidos son,

sin saber, mal regidos pueden ser.

 

El saber que Dios nos da,

aquél es saber perfeto

y aquél se llame discreto

que de tal saber sabrá; y lo que regido va,

sin saber, mal regido puede ser.

 

Los braços trayo cansados

Los braços trayo cansados
de los muertos rodear;
fallo todos los franceses,
no fallo a Don Reinalte.

 

Qui confidunt in Domino    

Qui confidunt in Domino,

sicut mons Sion:

non commovebitur in aeternum,

qui habitat in Jerusalem

 

¡Ha, Pelayo, qué desmayo!

Ha, Pelayo, que desmayo!
¿de qué di?-
d'una zagala que ví.

¡Oh, Pelayo! si la vieras,
tanta es su hermosura,
no bastara tu cordura,
que luego no te vencieras
y penaras y murieras.

- ¿tal es, di?
hermano Pelayo, sí.-

Luego mas valia no ir
donde tu, Domingo, fuiste;
que si viera lo que viste,
¿quien me escusara morir?
si algo mas quieres oir,
tu me di
si vive cerca de aquí.

¿que mas bien quieres ni speras
que morir por solo vella?
que vivir sin conocella
no es vivir, ni tu lo quieras
procura vella aunque mueras,
¿por que, dí?
y veras lo que sentí.

Dime, dime si es morena
o si es blanca su figura;
¡oh que fuerte gestadura
debe ser quien tanto apena!
¡ay triste, que me condena!
¿a que, dí?
A muerte, porque la ví.

 

So ell ençina

So el encina, encina,

so el encina.

 

Yo me iba, mi madre,

a la romería;

por ir más devota

fui sin compañía;

so el encina.

 

Por ir más devota

fin sin compañía;

tomé otro camino,

dejé el que tenía;

so el encina.

 

Halléme perdida

en una montiña,

echéme a dormir

al pie del encina,

so el encina.

 

A la media noche

recordé, mezquina;

halléme en los brazos

del que más quería,

so el encina.

 

Pesóme, cuitada

de que amanecía

porque yo gozaba

del que más quería,

so el encina.

 

Muy biendita sía

la tal romería;

so el encina

 

Por los campos de los moros

Por los campos de los moros
el Rey Don Fernando iba,
sus batallas ordenadas;
¡oh cuan bien que parecia! 

 

Paseábase el Rey moro

Paseábase el rey moro

por la ciudad de Granada,

desde la puerta de Elvira

hasta la de Vivarrambla.

–¡Ay de mi Alhama!

 

Cartas le fueron venidas

que Alhama era ganada.

Las cartas echó en el fuego,

y al mensajero matara.

–¡Ay de mi Alhama!

 

Descabalga de una mula,

y en un caballo cabalga,

por el Zacatín arriba

subido se había al Alhambra.

–¡Ay de mi Alhama!

 

Como en el Alhambra estuvo,

al mismo punto mandaba

que se toquen sus trompetas,

sus añafiles de plata.

–¡Ay de mi Alhama!

Y que las cajas de guerra

apriesa toquen el arma,

porque lo oigan sus moros,

los de la Vega y Granada.

–¡Ay de mi Alhama!

 

Los moros que el son oyeron,

que al sangriento Marte llama,

uno a uno y dos a dos

juntado se ha gran batalla.

–¡Ay de mi Alhama!

 

Allí fabló un moro viejo,

de esta manera fablara:

–¿Para qué nos llamas, rey?

¿Para qué es esta llamada?

–¡Ay de mi Alhama!

 

–Habéis de saber, amigos,

una nueva desdichada:

que cristianos de braveza

ya nos han ganado Alhama.

–¡Ay de mi Alhama!

 

Allí fabló un alfaquí,

de barba crecida y cana:

–Bien se te emplea, buen rey,

buen rey, bien se te empleara.

–¡Ay de mi Alhama!

 

–Mataste los Bencerrajes,

que eran la flor de Granada;

cogiste los tornadizos

de Córdoba la nombrada.

–¡Ay de mi Alhama!

 

–Por eso mereces, rey,

una pena muy doblada:

que te pierdas tú y el reino,

y aquí se pierda Granada.

–¡Ay de mi Alhama!

 

Levanta, Pascual

Levanta, Pascual, levanta,
aballemos a Granada,
que se suena qu'es tomada.

Levanta toste priado,
toma tu perro y çurrón,
tu çamarra y çamarrón,
tus albogues y cayado.
Vamos ver el gasajado
de aquella ciudad nombrada,
que se suena qu'es tomada.

¡O qué reyes tan benditos!
Vámonos, vámonos yendo,
que ya te voy percreyendo
según oyo grandes gritos.
Llevemos estos cabritos
porque havrá venta chapada,
que se suena qu'es tomada.

 

Qu’es de ti desconsolado

¿Qu'es de ti, desconsolado?
¿Qu'es de ti, Rey de Granada?
¿Qu'es de tu tierra y tus moros?
¿Dónde tienes tu morada?

Reniega ya de Mahoma
y de su seta malvada,
que bivir en tal locura
es una burla burlada.

Torna, tórnate, buen Rey,
a nuestra ley consagrada
porque si perdiste el reyno,
tengas el alma cobrada.

De tales reyes vencido,
onrra te deve ser dada.

¡O Granada noblecida,
por todo el mundo nombrada,
hasta aqui fuiste cativa
y agora ya libertada!

Perdióte el rey Don Rodrigo,
por su dicha desdichada,
Ganóte el rey Don Fernando,
con ventura prosperada.

La reyna doña Ysabel,
la más temida y amada,
ella con sus oraciones,
y él con mucha gente armada.

Según Dios haze sus hechos
la defensa era escusada,
que donde Él pone su mano,
lo impossible es quasi nada.

 

La mañana de San Juan

La mañana de San Juan
al tiempo que alboreaba,
gran fiesta hacen los moros
por la vega de Granada.


Revolviendo sus caballos
y jugando de las lanzas,
ricos pendones en ellas
broslados por sus amadas,
ricas marlotas vestidas
tejidas de oro y grana.


El moro que amores tiene
señales de ello mostraba,
y el que no tenía amores
allí no escarmuzaba.


Las damas moras los miran
de las torres de la Alhambra,
también se los mira el rey
de dentro de la Alcazaba.


Dando voces vino un moro
con la cara ensangrantada:
-Con tu licencia, el rey,
te daré una nueva mala:
el infante don Fernando
tiene a Antequera ganada;
muchos moros deja muertos,
yo soy quien mejor librara,
siete lanzadas yo traigo,
el cuerpo todo me pasan,
los que conmigo escaparon
en Archidona quedaban.


Con la tal nueva el rey
la cara se le demudaba;
manda juntar sus trompetas
que toquen todas el arma,
manda juntar a los suyos,
hace muy gran cabalgada,
y a las puertas de Alcalá,
que la Real se llamaba,
los cristianos y los moros
una escaramuza traban.


Los cristianos eran muchos,
mas llevaban orden mala,
los moros, que son de guerra,
dádoles han mala carga,
de ellos matan, de ellos prenden,
de ellos toman en celada.


Con la victoria, los moros
van la vuelta de Granada;
a grandes voces decían:
-¡La victoria ya es cobrada!



Curriculum Intérprete


Verónica Plata, soprano. Natural de Granada, obtiene el Título Superior de Canto en el Conservatorio Superior “Victoria Eugenia” de Granada con la máxima calificación. Para completar su formación ha recibido clases de técnica vocal y repertorio con Teresa Berganza, Ana Luisa Chova y Rubén Fernández Aguirre. Además es Licenciada en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de Granada. Como solista ha actuado junto a la Orquesta Ciudad de Granada y Orquesta Barroca de San Juan de Dios, y ha interpretado diferentes roles de ópera destacando Venus en King Arthur de Purcell, Belinda en Dido y Aeneas de Purcell y Elle en La Voix Humaine de Poulenc. También ha participado en diversas ediciones del Ciclo de Conciertos de Otoño de Beas de Segura (Jaén) organizado por la Asociación Cultural “Santa Cecilia”, quienes le otorgaron el pasado 2013 la insignia de plata de dicha asociación. En el campo de la música antigua ha realizado cursos de especialización con Carlos Mena, Lambert Climent, y Eduardo López Banzo entre otros. Habitualmente trabaja con grupos como Vozes de Al Ayre Español, La Capilla Reial de Catalunya Música Ficta, Nova Lux Emsemble, Coro Barroco de Andalucía, Claroscuro, Mvsica Intavolata, Capella Prolationum y Ensemble La Danserye, actuando en numerosos festivales de España, Alemania y Francia.

 

Mvsica Intavolata. Originariamente Mvsica Intavolata, nombre alusivo a la música escrita para instrumentos de cuerda pulsada, nació allá por los años 90 como un proyecto dedicado a la música del Renacimiento y el Barroco temprano para instrumentos de cuerda pulsada, cuya plantilla estaba formada por cuatro instrumentistas de cuerda pulsada (laúdes, vihuelas, tiorbas…) bajo la dirección del laudista/vihuelista Juan Carlos Rivera, grupo que en su corta trayectoria llegó a actuar, integrado en una formación mayor, en el Auditorio Nacional de Madrid. La formación original desapareció durante años y en la década de los 2000 uno de sus integrantes, Francisco Hervás, retomó el nombre original del grupo y, bajo una plantilla variable que puede ir desde la formación en dúo de cuerdas pulsadas junto a su hermano Javier Hervás hasta la formación en octeto, trabajan diversos repertorios que abarcan desde el Renacimiento hasta el Barroco temprano. Con la nueva formación han actuado en diversos lugares y festivales, como el Festival de Música Antigua Villa de Calasparra o el Festival de Música Antigua de Tiana “Tiana Antica”.

 

Ensemble La Danserye. El Ensemble La Danserye se crea en 1998 en Calasparra (Murcia) con el objetivo de investigar, recrear y difundir la música y los instrumentos de viento desde el final de la Edad Media hasta el principio del Barroco, especializándose en el periodo del Renacimiento. Todos sus miembros se dedican a la investigación y reconstrucción de instrumentos de viento, formando su propio taller desde el principio, completando su formación como intérpretes con prestigiosos profesores en diferentes cursos y clases magistrales: Jean Tubéry, Josep Borràs, Douglas Kirk, Renate Hildebrant, Jordi Savall o Jeremy West. Actualmente cuentan con la colección de instrumentos del Renacimiento más importante de España y una de las mayores de Europa, superando el medio centenar de instrumentos diferentes de todas las familias. Igualmente muestran una gran inquietud por el mundo de los ministriles y el papel que desempeñaron en el mundo cultural de los siglos XVI y XVII, desarrollando tareas de investigación con musicólogos como Juan Ruiz Jiménez, Javier Marín López, Douglas Kirk y Michael Noone, entre otros. Actualmente se centran en la interpretación de la música bajo una perspectiva históricamente informada, conjugando los diferentes aspectos de investigación e interpretación con el objeto de ofrecer un producto musical de calidad con el máximo rigor histórico posible. En este sentido, La Danserye ha participado en numerosos festivales y ciclos especializados en España, Francia, Holanda, México y Colombia, principalmente con proyectos relacionados con la recuperación del patrimonio musical español, aspecto con el cual se encuentran muy sensibilizados y dentro del cual han realizado dos grabaciones pioneras a nivel mundial publicadas a finales de 2013. En primer lugar, la primera grabación mundial dedicada a la música para ministriles en el Nuevo Mundo: Ministriles Novohispanos: obras del Manuscrito 19 de la Catedral de Puebla de los Ángeles, a partir del manuscrito conservado en el archivo de la Catedral de Puebla (México) y publicada por la Sociedad Española de Musicología dentro de la colección “El Patrimonio Musical Hispano”. Casi simultáneamente el sello Lindoro publica el registro: “Yo te quiere matare”. Ministriles en Granada en el siglo XVI, que constituye la primera grabación mundial monográfica sobre la música conservada en el Manuscrito 975 del Archivo Manuel de Falla (Granada), un libro para uso de ministriles vinculado a la Capilla Real de Granada en la segunda mitad del siglo XVI. En 2014 han sido seleccionados para participar en el Fringe del MAfestival de Brujas (Bélgica) y el Fabulous Fringe del Festival de Música Antigua de Utrecht (Holanda) con el proyecto “Christe Potens Rerum: early wind bands in Spain and the New World”. Ambos registros han obtenido excelentes críticas en las revistas especializadas a nivel mundial, que han llevado a La Danserye a ser considerado el “exponente moderno más relevante del mundo en la música instrumental del Renacimiento”.

 

 

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