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Edición 2013

Concierto


POLIFONÍA EN LA CATEDRAL DE MÉXICO: LA MISA “RE SOL” DE FRANCISCO LÓPEZ CAPILLAS DESDE EL FACISTOL

Lugar


BAEZA, S. I. CATEDRAL

Fecha


MARTES, 3 DE DICIEMBRE DE 2013, 20.30 H.

Director


Fernando Pérez Valera

Intérprete


CAPELLA PROLATIONUM Y ENSEMBLE LA DANSERYE

Componentes


 

CAPELLA PROLATIONUM

 

Verónica Plata, Rocío de Frutos, superius

Israel Moreno, Andrés Miravete, altus

Eduardo Martínez, Francisco Díaz, tenor

Javier Jiménez, Nancho Álvarez, bassus

 

Capella Prolationum

 

  

ENSEMBLE LA DANSERYE

 

Fernando Pérez Valera, corneta, sacabuche, flautas

Juan Alberto Pérez Valera, chirimías, bajoncillos, flautas

Luis Alfonso Pérez Valera, sacabuche, flautas

Eduardo Pérez Valera, bajón, chirimías, flautas

 

Ensemble La Danserye (foto José Manuel Pedrosa)

(Foto de José María Pedrosa)

 

 

Programa


 

Juan de Riscos (ca. 1570-1637) 

Canción Re Sol (4vv, para ministriles)*

 

Francisco López Capillas (1614-1674)

Kyrie de la Missa Re Sol  (4vv)** 

Gloria de la Missa Re Sol  (4vv)**

 

Francisco Guerrero (1528-1599) 

Sancta Maria sucurre miseris (4vv, para ministriles)***

 

Francisco López Capillas

Credo de la Missa Re Sol (4vv)** 

Sanctus-Benedictus de la Missa Re Sol  (4vv)** 

Agnus Dei de la Missa Re Sol (4-6vv)**

 

Hernando Franco (ca. 1530-1585) 

IV Tono (4vv, para ministriles)***

 

 

Fuentes:

(*) Libro de Polifonía 7 de la Catedral Metropolitana de México, D. F.

(**) Manuscrito M.2428 de la Biblioteca Nacional de España

(***) Libro de polifonía 19 de la Catedral de Puebla (México)

 

 

CONMEMORACIÓN ANTICIPADA IV CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE FRANCISCO LÓPEZ CAPILLAS (1614) 

 

EN COLABORACIÓN CON EL EXCMO.

CABILDO CATEDRAL DE JAÉN

 

Logo Cabildo Catedral de Jaén

Notas programa


 

El «Ockeghem de México» 

 

Javier Marín López

 

 

En el lejano año de 1969 Thomas Stanford y Lincoln Spiess publicaron un libro dedicado a los archivos de México que contenían música del periodo colonial. Junto a una útil aunque incompleta reseña de cada archivo incluyeron una lista de los compositores representados. No habiendo encontrado apenas autores de la llamada escuela franco-flamenca, ambos investigadores recurrieron a un compositor local, Francisco López Capillas (1614-1674), a quien no dudaron en bautizar con el sobrenombre de «Ockeghem de México» en virtud del interés técnico de su polifonía y las inscripciones enigmáticas plagadas de simbolismo y erudición que acompañaban los cánones de sus misas. Transcurridas más de cuatro décadas desde aquel bautismo historiográfico, este monográfico pretende ser un homenaje en el tiempo y la distancia al que, sin lugar a dudas, es uno de los compositores criollos más connotados del siglo XVII americano en su conjunto, con ocasión de celebrarse el año entrante el cuarto centenario de su nacimiento. El concierto presenta otros alicientes adicionales: su interpretación a partir de una reproducción facsimilar del manuscrito original, leyendo directamente de la notación mensural blanca, y la ubicación del conjunto vocal-instrumental en torno al facistol de la seo baezana, recreando así una práctica histórica hoy perdida.

 

Gracias al trabajo archivístico de musicólogos mexicanos y extranjeros es posible establecer grosso modo el itinerario biográfico de López Capillas, si bien persisten algunas lagunas. Nacido en la ciudad de México el 7 de abril de 1614, se formó como organista y bajonero en la Catedral Metropolitana (desde 1636) y en la de Puebla (desde 1641), donde también se documenta como cantor. Suponemos que estudiaría con Antonio Rodríguez de Mata –con quien compuso un Adjuva nos al alimón– y Juan Gutiérrez de Padilla, a la sazón maestros de capilla en ambos templos. A finales de julio de 1648 regresó a su ciudad natal, pero desconocemos sus actividades entre esa fecha y 1654, en que reaparece en la Catedral de México. Será en abril de ese año, tras la muerte del maestro y organista titular Fabián Pérez Ximeno, cuando un López Capillas de 40 años recién cumplidos sea elegido en ambos puestos por el cabildo. En paralelo, desarrolló una carrera eclesiástica, obteniendo diversas capellanías desde 1638, una media ración en 1668 y la ración completa tres años después. Con su nombramiento como maestro de capilla López Capillas se convertía en el primer compositor criollo que ocupó ese cargo de máxima responsabilidad musical tras más de 120 años de hegemonía peninsular. En su designación directa sin mediar oposición pudo incidir su condición de clérigo de buenas costumbres y hombre "de la casa", su vinculación con la Real y Pontificia Universidad (donde estudió cánones, retórica y artes) y el hecho de que para entonces ya había dado muestras de ser un músico maduro y experimentado, pues fue elegido "atento a su mucha suficiencia y habilidad para dichos ministerios". López Capillas permaneció en el cargo hasta su muerte, acaecida el 18 de enero de 1674. Según recoge su testamento, pidió ser enterrado en la capilla de Nuestra Señora de la Antigua (sede de la cofradía de músicos del mismo nombre) y sus papeles y libros de música fueron donados al cabildo.

 

Como tantos otros maestros de su tiempo, López Capillas compuso varios ciclos de villancicos para las principales festividades del calendario litúrgico catedralicio como Corpus Christi, San Pedro, Asunción, Navidad o Virgen de Guadalupe, siendo el primer compositor catedralicio americano en musicalizar un ciclo completo de textos para la virgen morena. De este legado no conocemos la música pero sí las letras, impresas en cuadernillos o pliegos, a la usanza española. También conservamos parte de su obra en latín compuesta para la Catedral de México, en la que López Capillas revela un profundo conocimiento tanto de la teoría musical de su tiempo como de la tradición contrapuntística franco-flamenca y del nuevo estilo policoral tan moda en las décadas centrales del siglo XVII. Destacan de este corpus su ciclo de magníficats y una serie de ocho misas parodia o ad imitationem, compuestas sobre motetes de Giovanni P. da Palestrina (Quam pulchri sunt y Benedicta sit), chansons profanas (Re Sol de Riscos y Batalla de Janequin), las sílabas de la solmisación (Super Scalam Aretinam) y obras propias del propio autor (Pange lingua, Aufer a nobis y Super Alleluia). Todas están escritas a un solo coro (4-6vv) en contrapunto severo y cinco de ellas presentan cánones acompañados de inscripciones enigmáticas en latín –especialmente en los Agnus–, siendo la Misa Quam pulchri sunt la más elaborada y compleja en este sentido.

 

En el concierto de esta noche escucharemos en riguroso estreno la misa Re Sol, basada en la canción homónima atribuida a Riscos. Desde finales del siglo XVI hasta principios del siglo XVIII existieron cuatro compositores apellidados Riscos, todos los cuales vivieron en Jaén en algún momento de sus carreras. Los más probables autores de esta pieza son (1) Juan Martín (o Martínez) Riscos, natural de Cabeza del Buey (Badajoz) y maestro en la Colegiata de Antequera (1587-98), la Capilla Real de Granada (1598) y la Catedral de Jaén (1598-1637), y (2) su sobrino y discípulo Juan de Riscos, oriundo de Antequera, formando con su tío en Jaén y maestro titular también en la colegiata antequerana (1608-12) y en las catedrales de Córdoba (1616-17, aunque desde 1612 servía como ayudante) y Toledo (1617-19), donde murió prematuramente con sólo 28 años. Otro (3) Juan (Benítez) de Riscos, también sobrino del primero y natural de Jaén, ejerció como maestro en distintos centros andaluces y extremeños desde 1616 (Santa Capilla San Andrés de Jaén, Colegiata de Santa María de Úbeda y Plasencia, donde acabó sus días en 1644), en tanto que el último (4) Juan de Riscos desempeñó varios cargos en la Catedral de Jaén (entre ellos el de maestro de seises) entre 1658 y 1707. Tanto Lope de Vega como Luis de Góngora se refirieron a Riscos como uno de los más grandes músicos de su tiempo, si bien no es posible determinar si se refieren al tío o al sobrino activo en Córdoba y Toledo. Su notoriedad alcanzó las Indias, como así lo demuestra no sólo la canción Re Sol, sino una Salve Regina a cuatro voces de "Juan de Riscos" conservada en la Catedral de Bogotá. La presencia de la canción de Riscos y la elaboración paródica de López Capillas hizo pensar en un comienzo que éste –con anterioridad a la localización de su testamento– era natural de Andalucía e incluso que se había formado en la Catedral de Jaén bajo la tutela del iniciador de la saga Riscos. Esta hipótesis, hoy desechada, tenía su fundamento considerando la tradición establecida por Guerrero y luego continuada por Alonso Lobo de componer misas parodia sobre obras del maestro a modo de tributo y el lugar preferente que ocupan la misa y la canción, al inicio de un libro que contiene exclusivamente obras de López Capillas (como es el libro de polifonía 7 de la Catedral de México).

 

Tanto la misa como la canción se copiaron en el manuscrito 7 de México, existiendo una segunda copia de la misa en el libro M.2428 de la Biblioteca Nacional de España. Pese a conservarse en Madrid, sabemos por sus características caligráficas que este manuscrito se copió en México bajo la directa supervisión de López Capillas. Este hecho, unido al programa emblemático que exhiben sus iniciales, refuerza la hipótesis (en su día apuntada por Stevenson) de que este libro pudo ser enviado por el compositor a Madrid como regalo a la familia real para reforzar sus solicitudes de ascenso y/o agradecer alguna de las mercedes concedidas. La canción de Riscos, de la que se omitió el texto y sólo se aporta el título, parece inscribirse en la tradición de los villancicos de precisión típicos de las oposiciones al magisterio de capilla; en ellos se esperaba que el compositor exhibiera su pericia haciendo coincidir algunas sílabas de un texto previamente dado con las notas musicales del mismo nombre. Se trata de una breve pieza de estructura tripartita cuya sección central está en compás ternario, un cambio de métrica que retoma la misa en determinados fragmentos del Credo (Cum sancto Spiritum y Confiteor). Al igual que la canción, toda la misa está escrita a cuatro voces, excepto el Benedictus, que es a tres (sin bajo), y el último Agnus Dei, en el que, como ocurre en otras misas del autor, se incrementa el número de voces a seis (doblando las voces extremas). El primer Agnus, a cuatro voces, hace uso de los recursos canónicos, otro de los rasgos distintivos de las misas del compositor criollo (en este caso, un canon in diapason –a la octava– entre el soprano y el tenor).

 

En su modus operandi como compositor de misas parodia, López Capillas siguió las recomendaciones recogidas por Pietro Cerone en su Melopeo y maestro (1613), que ofrecía una serie de consejos para asegurar la unidad cíclica del conjunto por medio de la cita recurrente de materiales tomados del modelo en los inicios y los finales de los distintos movimientos del Ordinario. Además de ser citados (ya sea en su estado original o bien reelaborados), los motivos tomados del modelo son utilizados como punto de partida de nuevas imitaciones y se mezclan con otros de nuevo cuño en un manejo realmente exquisito y depurado del contrapunto imitativo. A diferencia sus otras misas, escritas en brillantes sonoridades mayores, Re Sol muestra una preferencia por las terceras menores. Este ambiente lúgubre y sombrío desde el punto de vista armónico queda paliado en alguna medida por los animados diseños escalísticos ascendentes y descendentes presentes en la canción y transferidos a la misa, a veces con propósitos retóricos (como se ejemplifica gráficamente en la palabra "descendit" del Credo). Vista en su conjunto, la obra compendia buena parte de las convenciones de la misa parodia de tradición renacentista en un momento –tercer cuarto del siglo XVII– en el que su práctica comenzaba a caer en desuso. 

 

Por paradójico que parezca, obras soberbias como la Misa Re Sol han condenado a López Capillas, historiográficamente hablando: componía obras a un solo coro en un estilo moribundo para la conservadora Catedral Metropolitana, mientras que su colega Juan Gutiérrez de Padilla creaba música policoral de gran vitalidad y exhuberancia, acorde con la riqueza y libertad estética de la Puebla palafoxiana. Sin embargo, un análisis más global de su producción musical, así como de los formatos y las funciones de las copias, permiten resituar el significado de López Capillas a la luz de la tradición del stile antico. El maestro criollo no estaba interesado en utilizar la técnica policoral de estética barroca –que conocía y dominaba, como así lo demuestra el juego de salmos bicorales conservados precisamente en Puebla– sino el contrapunto severo a un solo coro, con el propósito de que esas misas se interpretasen los días clásicos en las llamadas asistencias de facistol. Emulaba así a los grandes polifonistas del siglo anterior al tiempo que respondía a una obligación contraída con el cabildo, de la misma forma que hacían contemporáneamente los maestros de la Roma postridentina. Lejos de ser un compositor conservador, López Capillas supo forjar en la distinta y distante Nueva España una visión renovada y original de un estilo cosmopolita que seguía vigente en todas las iglesias del orbe católico. El «Ockeghem de México» reclama, pues, un lugar más justo en la historia de la música colonial americana.

 

 

TEXTOS

 

Misa Re Sol

Kyrie

Kyrie eleison.

Christe eleison.

Kyrie eleison.

 

Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.

 

Gloria

[Gloria in excelsis Deo]

Et in terra pax hominibus bonae voluntatis.

Laudamus te. Benedicimus te. Adoramus te. Glorificamus te.

Gratias agimus tibi propter magnam gloriam tuam.

Domine Deus, Rex caelestis, Deus, Pater omnipotens.

Domine Fili unigenite, Iesu Christe.

Domine Deus, Agnus Dei, Filius Patris.

Qui tollis peccata mundi, miserere nobis.

Qui tollis peccata mundi, suscipe deprecationem nostram.

Qui sedes ad dexteram Patris, miserere nobis.

Quoniam tu solus Sanctus. Tu solus Dominus. Tu solus Altissimus, Iesu Christe.

Cum Sancto Spiritu in gloria Dei Patris. Amen.

 

[Gloria a Dios en el cielo] y en la tierra paz a los hombre que ama el Señor.

Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos.

Te damos gracias. Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.

Señor Hijo único, Jesucristo,

Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre:

Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;

Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica;

Tú que estás sentado a la derecha del Padre ten piedad de nosotros:

porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,

sólo tú Altísimo, Jesucristo.

Con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.

 

Credo

[Credo in unum Deum]

Patrem omnipotentem factorem caeli et terrae, visibilium omnium et invisibilium.

Et in unum Dominum Iesum Christum Filium Dei unigenitum.

Et ex Patre natum ante omnia saecula.

Deum de Deo: lumen de lumine: Deum verum de Deo vero.

Genitum non factum consubstantialem Patri. Per quem omnia facta sunt.

Qui propter nos homines et propter nostram salutem descendit de caelis.

Et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine. Et homo factus est.

Crucifixus etiam pro nobis sub Pontio Pilato passus et sepultus est.

Et resurrexit tertia die secundum scripturas.

Et ascendit in caelum sedet ad dexteram Patris.

Et iterum venturus est cum gloria iudicare vivos et mortuos: cuius regni non erit finis.

Et in Spiritum Sanctum Dominum et vivificantem, qui ex Patre Filioque procedit.

Qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur, qui locutus est per prophetas.

Et unam Sanctam, Catholicam et Apostolicam Ecclesiam.

Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum.

Et exspecto resurrectionem mortuorum, et vitam venturi saeculi. Amen.

 

[Creo en un solo Dios]

Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,

nacido antes de todos los siglos:

Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero,

engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho;

que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo,

y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato;

padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras,

y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;

y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de Vida, que procede del Padre y del Hijo,

que con el Padre y el Hijo reciben una misma adoración y gloria. Y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.

Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

 

Sanctus

Sanctus, Sanctus, Sanctus. Dominus Deus Sabaoth. Pleni sunt caeli et terra gloria tua.

Osanna in excelsis. Benedictus qui venit in nomine Domini. Hosanna in excelsis.

 

Santo, Santo, Santo es el Señor Dios del Universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu Gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

 

Agnus Dei

Agnus Dei qui tollis peccata mundi: miserere nobis.

Agnus Dei qui tollis peccata mundi: miserere nobis.

Agnus Dei qui tollis peccata mundi: dona nobis pacem.

 

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, danos la paz.

 

Curriculum Intérprete


 

Capella Prolationum. El grupo Capella Prolationum es un conjunto vocal-instrumental que pretende recrear las capillas musicales existentes desde la Alta Edad Media hasta el siglo XVII, centrándose sobre todo en el Renacimiento. Sus objetivos son el estudio, la investigación y la interpretación del repertorio sacro de esta época siguiendo criterios históricamente informados. Entre ellos, destaca el manejo exclusivo de fuentes originales, tanto desde el punto de vista teórico como para la interpretación de música práctica, principalmente de canto de órgano (polifonía), que permiten una aproximación más fiel a las prácticas musicales de las capillas vinculadas a las instituciones sacras de la época. El grupo está formado por cantantes con una amplísima formación y experiencia en el mundo vocal, perteneciendo a diversos coros y agrupaciones de reconocido prestigio con quienes han actuado por toda la geografía mundial en diversas ocasiones y con motivo de importantes festivales y eventos musicales: Festival Internacional de Música y Danza de Granada, Semana de Música Antigua de Aracena, Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, Festival de Música Antigua de Sevilla, Semana de Música Sacra de Cuenca, Festival de Música Antigua de Calasparra, Semana de Música Española de Cádiz, Festival Musique et Historie Abbaye de Frontfroide (Francia), Festival Styriarte de Graz (Austria), Köthener Bachfestagge de Köthen (Alemania), entre otros. Pertenecen a conjuntos como el Coro Barroco de Andalucía, Vandalia, La Capella Reial de Catalunya, Nova Lux, Música Ficta, La Grande Chapelle o el Collegium Vocale de Gante, trabajando con especialistas como Carlos Mena, Ana Huete, Lambert Climent, Lluís Vilamajó, José Hernández Pastor o Harry Christopher, entre otros, y siendo dirigidos por directores de prestigio internacional, como Jordi Savall, Gabriel Garrido, Josep Pons, Diego Fasolis, Christopher Coin, Cristoph Rousset, Monica Huggets, Philippe Herreweghe, etc.

 

Ensemble La Danserye. Capella Prolationum cuenta con el apoyo instrumental del Ensemble La Danserye, cuyos miembros se han dedicado a la investigación y reconstrucción de instrumentos de viento, formando su propio taller desde el principio, completando su formación como intérpretes con prestigiosos profesores en diferentes cursos y clases magistrales: Jean Tubéry, Josep Borràs, Douglas Kirk, Renate Hildebrant, Jordi Savall o Jeremy West. Igualmente muestran una gran inquietud por el mundo de los ministriles y el papel que desempeñaron en el mundo cultural de los siglos XVI y XVII, desarrollando tareas de investigación con musicólogos como Juan Ruiz Jiménez, Javier Marín López, Douglas Kirk y Michael Noone, entre otros. Actualmente se centran en la interpretación de la música bajo una perspectiva históricamente informada, conjugando los diferentes aspectos de investigación e interpretación con el objeto de ofrecer un producto musical de calidad con el máximo rigor histórico posible. En este sentido, La Danserye ha participado en numerosos festivales y ciclos especializados en España, Francia, Holanda y México, principalmente con proyectos relacionados con la recuperación del patrimonio musical español, aspecto con el cual se encuentran muy sensibilizados y dentro del cual han realizado dos grabaciones discográficas inéditas sobre música para ministriles: la primera sobre el libro de polifonía 19 del archivo de la Catedral de Puebla (México), fuente única para ministriles en el Nuevo Mundo, publicada por la Sociedad Española de Musicología dentro de la colección El Patrimonio Musical Hispano; y la segunda sobre la música del manuscrito 975 de la Biblioteca Manuel de Falla de Granada, publicada por el sello Lindoro.

  

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