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Edición 2011

Concierto


Del tango argentino al madrigal italiano: Buenos Aires Madrigal

Lugar


Baeza, Auditorio de las Ruinas de San Francisco

Fecha


Domingo, 4 de diciembre de 2011, 20,30 h.

Director


Eduardo Egüez

Intérprete


ENSEMBLE LA CHIMERA

Componentes


Gabriel Rivano, bandoneón

Lautaro Acosta, violín

Sabina Colonna-Preti, viola da gamba, lirone

Xurxo Varela, viola da gamba

María Alejandra Saturno, viola da gamba Y violoncello

Leonardo Teruggi, contrabajo

Guillermo Rizzotto, guitarra

 

Furio Zanasi, barítono

Susanna Moncayo, mezzosoprano

 

Eduardo Egüez, laúdes, guitarras y dirección general

 

 

 

 

Programa


I. Migraciones

Eduardo Egüez / Gabriel Rivano

Sinfonia

 

Girolamo Frescobaldi (1583-1643)

Ti lascio anima mia – sopra l’aria di Ruggiero (arr. Eduardo Egüez)

 

Astor Piazzolla (1921-1992), música / Fernando E. Solanas (n. 1936), texto

Vuelvo al sur (arr. Francisco Gato)

 

Cipriano de Rore (1516-1565), música / Alfonso d’Avalos (1502-1546), texto

Ancor che co’l partire (con improvisación en bandoneón Gabriel Rivano)

 

Carlos Gardel (1890-1935), música / Alfredo Le Pera (1900-1935), texto

Volver (arr. Eduardo Egüez)

 

II. Soledad

Carlos Gardel, música / Alfredo Le Pera, texto

Soledad (arr. Francisco Gato)

 

Luca Marenzio (1553-1599), música / Francesco Petrarca (1304-1347), texto

Solo e pensoso (transcr. W. Lawes)

 

Aníbal Troilo (1914-1975), música / Enrique Cadícamo (1900-1999), texto

Garúa (arr. Francisco Gato)

 

III. Chiaroscuro

Claudio Monteverdi (1567-1643), música / Anónimo, texto

Voglio di vita uscir (arr. Eduardo Egüez)

 

Carlos Gardel, música / Alfredo Le Pera, texto

El día que me quieras (arr. Francisco Gato)

 

Claudio Monteverdi, música / Anónimo, texto

Chiome d’oro

 

Mariano Mores (n. 1918), música / Enrique Santos Discépolo (1901-1951), texto

Uno (arr. Francisco Gato)

 

IV. Ausencia

Virgilio Expósito (1924-1997), música / Homero Expósito (1918-1987), texto

Naranjo en flor (arr. Francisco Gato)

 

Jorge Luis Borges (1899-1986), texto

Ausencia, de Fervor en Buenos Aires (1923) (arr. Francisco Gato)

 

Francesco Cavalli (1602-1676), música / Giovanni Francesco Busenello (1598-1659), texto

Lamento di Apollo (arr. Eduardo Egüez)

 

V. Ballo

Eduardo Arolas (1892-1924)

Papas Calientes (arr. Juan D’ Arienzo; adaptación Eduardo Egüez)

 

Diego Ortiz (ca. 1510-ca. 1570)

Recercada I & II

 

Pedro Laurens (1902-1972)

Milonga de mis Amores (arr. Eduardo Egüez)

 

VI. Sueño

Sigismondo D’India (ca. 1582-1629) / Giovanni Battista Marino (1569-1625)

Canzone di lontananza

 

Carlos Gardel, música / Alfredo Le Pera, texto

Sus ojos se cerraron (arr. Eduardo Egüez)

 

Jorge Luis Borges, texto

El despertar, de El otro, el mismo (1964) (arr. Eduardo Egüez)

 

Claudio Monteverdi, música / Alessandro Striggio (ca. 1537-1592), texto

Il pianto di Orfeo ("Tu se’ morta" de la ópera Orfeo) (arr. Eduardo Egüez)

Notas programa


Buenos Aires Madrigal

 

Sabina Colonna-Preti

 

Concepto. Buenos Aires Madrigal nace del encuentro de una italiana (Sabina Colonna-Preti) y dos argentinos (Eduardo Egüez y Quito Gato) a través del intercambio de sus propias vivencias culturales a lo largo de sus trayectorias que como músicos han tenido en común. El programa pone en música la historia de un tenor italiano, famoso por interpretar el rol de Orfeo de la ópera homónima de Claudio Monteverdi, quien parte de gira a Buenos Aires en la mitad de la década del 60. Allí conoce una bailarina de tango de la cual se enamora perdidamente con la que, luego de una intensa relación, tiene dos hijas. El cantante se radica con su flamante familia en Buenos Aires, pero ignora que su compañera milita en un movimiento opositor al régimen militar argentino, en el poder en ese momento. Luego de una serie de desventuras, la madre de las niñas, ya adolescentes, desaparece con una de las hijas mientras que el cantante, luego de verificar la desaparición, desesperado y ante el temor reinante, decide volver a Italia con su otra hija. En el viejo continente continua con su carrera, que lo lleva a interpretar repetitivamente, como un acto obsesivo del destino, el aria Tu se' morta de la ópera Orfeo, imaginando y recreando en cada ocasión la imagen de su mujer entre el público. Los éxitos del protagonista llegan a los oídos de la hija que había quedado en Argentina y que, luego de una larga búsqueda, obtiene el contacto telefónico de su padre en Roma. Lo llama y el padre acude rápidamente al encuentro de su hija en Buenos Aires. Allí la hija le comunica la muerte de su madre, víctima de la tortura en un campo de concentración. Al cabo de pocos días, tras la nostalgia, la rabia y el desconcierto, el tenor regresa solo a Roma. El dolor lo sobrepasa y al poco tiempo muere. Enterada de la muerte, la hija de Buenos Aires corre al funeral de su padre donde encuentra a su hermana. El encuentro es conmovedor, las hermanas viven momentos de intensas emociones mezcladas con recuerdos, reproches y sentimientos de impotencia. La suerte se decide en poco tiempo: una hermana quedará en Italia, la otra "volverá al sur", recreando el tango de Astor Piazzolla.

 

 

TEXTOS

 

Ti lascio anima mia

Ti lascio anima mia giunta è quell’hora.

L’hora ohimè che mi chiama alla partita.

Io parto. Ohimè convien ch’io mora

Perché convien partir da te, mia vita.

Ah pur troppo è ‘l dolor ch’entro m’accora.

Non mi dar col tuo duol nova ferita.

Deh non languir cor mio ch’al mio partire

Mi duole il tuo doler più che ‘l morire.

 

Te dejo, alma mía, es llegada la hora,

la hora que a la partida me llama.

Parto. ¡Ay de mí! Mejor que yo muriera

Pues de ti me he de alejar, vida mía.

Tan grande es el dolor que adentro me aflige.

No me hieras otra vez con tus lamentos.

No sufras, corazón mío, porque cuando parto

me duele más tu pesar que la muerte.

 

Vuelvo al sur

Vuelvo al Sur, como se vuelve siempre al amor,

Vuelvo a vos, con mi deseo, con mi temor.

Llevo al Sur, como un destino del corazón,

Soy del Sur, como los aires del bandoneon.

Soy del Sur, immensa duda, cielo al revés,

Vuelvo al Sur, col tiempo abierto y su después.

Quiero el Sur, su buena gente, su dignidad,

Siento el Sur como tu cuerpo en la intimidad.

Te quiero Sur, soy del Sur, vuelvo al Sur.

 

Anchor che co’l partire

Ancor che co’l partire

Io mi senta morire

Partir vorrei ogn’hora ogni momento

Tant’è il piacer ch’io sento

De la vita ch’acquisto nel ritorno.

Et così mil’e mille volte il giorno

Partir da voi vorrei

Tanto son dolci gli ritorni miei.

 

Aunque de vos partiendo

morir acaso sienta, partir, Señora, así quisiera,

en cada hora, cada momento.

Pues harto placer es el que siento por la vida

que ansí adquiero en regresando a vos de nuevo.

Y mil, y otras mil, veces al dia

de vos partir pidiera

tan suave es del retorno la alegría.

 

Volver

Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos, van marcando mi retorno.

Son las mismas que alumbraron, con sus pálidos reflejos, hondas horas de dolor.

Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor.

La quieta calle donde el eco dijo: "Tuya es su vida, tuyo es su querer",

bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver.

 

Volver,

con la frente marchita,

las nieves del tiempo

platearon mi sien.

Sentir, que es un soplo la vida,

que veinte años no es nada,

que febril la mirada

errante en las sombras

te busca y te nombra.

Vivir,

con el alma aferrada

a un dulce recuerdo,

que lloro otra vez.

 

Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida.

Tengo miedo de las noches que, pobladas de recuerdos, encadenan mi soñar.

Pero el viajero que huye, tarde o temprano detiene su andar.

Y aunque el olvido que todo destruye, haya matado mi vieja ilusión,

Guardo escondida una esperanza humilde, que es toda la fortuna de mi corazón.

 

Soledad

Yo no quiero que nadie a mí me diga

que de tu dulce vida vos ya me has arrancado.

Mi corazón una mentira pide

para esperar tu imposible llamado.

Yo no quiero que nadie se imagine

cómo es de amarga y honda mi eterna soledad,

pasan las horas y el minutero muele

la pesadilla de su lento tic-tac.

 

En la doliente sombra de mi cuarto, al esperar

sus pasos que quizás no volverán,

a veces me parece que ellos detienen su andar

sin atreverse luego a entrar.

Pero no hay nadie y ella no viene,

es un fantasma que crea mi ilusión.

Y que al desvanecerse va dejando su visión,

 cenizas en mi corazón.

 

 En la plateada esfera del reloj,

 las horas que agonizan se niegan a pasar.

 Hay un desfile de extrañas figuras

 que me contemplan con burlón mirar.

 Es una caravana interminable

 que se hunde en el olvido con su mueca espectral,

 se va con ella tu boca que era mía,

 sólo me queda la angustia de mi mal.

 

Solo e pensoso

Solo e pensoso i più deserti campi

vo misurando a passi tardi e lenti,

e gl’occhi porto per fuggir intenti

dove vestigio human l’arena stampi.

Altro schermo non trovo che mi scampi

dal manifesto accorger de le genti,

perché ne gl’atti d’allegrezza spenti

di fuor si legge com’io dentr’avvampi.

 

Pensativo y solo, estos campos, estos yermos

con calmoso y tardo paso voy midiendo

y los ojos llevo para huir atentos

allá donde nadie haya pisado estos desiertos.

Que me libre otro escudo ya no encuentro

destas gentes su esotro manifiesto

pues que, mísero, han sido ya mis gozos muertos

vense de afuera fríos, e inflamados los adentros.

 

Garúa

¡Qué noche llena de hastío y de frío!

El viento trae un extraño lamento.

¡Parece un pozo de sombras la noche

y yo en la sombra camino muy lento!

Mientras tanto la garúa

se acentúa

con sus púas

en mi corazón...

 

En esta noche tan fría y tan mía

pensando siempre en lo mismo me abismo

y por mas que quiera odiarla,

desecharla

y olvidarla

la recuerdo más.

 

¡Garúa!

Solo y triste por la acera

va este corazón transido

con tristeza de tapera.

Sintiendo tu hielo,

porque aquella, con su olvido,

hoy le ha abierto una gotera.

¡Perdido!

Como un duende que en la sombra

más la busca y más la nombra...

Garúa... tristeza...

¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!

 

¡Qué noche llena de hastío y de frío!

Hasta el botón se borró de la esquina.

Sobre la calle, la hilera de focos

lustra el asfalto con luz mortecina.

Y yo voy, como un descarte,

siempre solo,

siempre aparte,

recordándote.

Las gotas caen en el charco de mi alma

hasta los huesos calados y helados

y humillando este tormento

todavía pasa el viento

empujándome.

 

Voglio di vita uscir

Voglio di vita uscir, voglio che cadano

Quest'ossa in polve e queste membra in cenere,

E che i singulti miei tra l'ombre vadano.

Già che quel piè ch'ingemma l'herbe tenere

Sempre fugge da me, ne lo trattengono

I lacci, hoimè, del bel fanciul di Venere.

 

Vo che gl'abissi il mio cordoglio vedano,

E l'aspro mio martir le furie piangano,

E che i dannati al mio tormento cedano.

A Dio crudel, gl'orgogli tuoi rimangono

A incrudelir con gl'altri. A te rinunzio,

Ne vo più che mie speme in te si frangano.

 

S'apre la tomba, il mio morir t'annuntio.

Una lacrima spargi, et al fin donami

Di tua tarda pietade un solo nuntio,

E s'amando t'offesi, homai perdonami.

 

Quiero morir; que caigan quiero

estos huesos en polvo y en cenizas estos miembros

y que entre las sombras se arrastren mis lamentos.

Pues que el pie que hace lucir los prados tiernos

huye siempre de mí y no pueden siquiera retenerlo

los lazos, ¡ay!, de Venus el hijo bello.

 

Que los abismos mi dolor vean quiero,

que las furias lloren este martirio que siento

y que los condenados cedan a mi tormento.

Adiós cruel, que tus orgullos sirvan

para con otros ser cruel. A ti renuncio

pues no quiero que en ti mueran mis sueños.

 

Se abre la tumba, te anuncio ya mi muerte.

Una lágrima acaso derramas, y al fin dame

Una sola muestra de tu piedad tardía

Y si amando te ofendí, perdóname te ruego.

 

El día que me quieras

Acaricia mi ensueño

el suave murmullo de tu suspirar,

¡como ríe la vida

si tus ojos negros me quieren mirar!

Y si es mío el amparo

de tu risa leve que es como un cantar,

ella aquieta mi herida,

¡todo, todo se olvida..!

 

El día que me quieras

la rosa que engalana

se vestirá de fiesta

con su mejor color

y al viento las campanas

dirán que ya eres mía

y locas las fontanas

me contarán tu amor.

 

La noche que me quieras

desde el azul del cielo,

las estrellas celosas

nos mirarán pasar

y un rayo misterioso

hará nido en tu pelo,

luciérnaga curiosa

que verá que eres mi consuelo.

 

(Recitado)

El día que me quieras

no habrá más que armonías,

será clara la aurora

y alegre el manantial.

Traerá quieta la brisa

rumor de melodías

y nos darán las fuentes

su canto de cristal.

El día que me quieras

endulzará sus cuerdas

el pájaro cantor,

florecerá la vida,

no existirá el dolor...

 

Chiome d'oro

Chiome d'oro,

bel tesoro,

tu mi leghi in mille modi

se t'annodi,

se ti snodi.

 

Candidette

perle elette,

se le rose che coprite

discoprite,

mi ferite.

 

Vive stelle

che sì belle

e sì vaghe risplendete,

se ridete

m'ancidete.

 

Preziose,

amorose,

coralline labbra amate,

se parlate

mi beate.

 

O bel nodo

per cui godo!

O soave uscir di vita!

O gradita

mia ferita!

 

Cabellera dorada,

tesoro bello,

de mil modos me atas

si te anudas,

si te desanudas.

 

Cándidas

selectas perlas,

si las rosas que cubrís

descubrís,

me herís.

 

Vivas estrellas

que tan bellas

y tan lejanas brilláis,

si reís

me matáis

 

Preciosos,

amorosos,

amados labios coralinos,

cuando habláis

me deleitáis.

 

Oh hermoso nudo

por el que gozo!

Oh suave y dulce muerte!

Oh mi herida

tan querida!

 

Uno

Uno busca lleno de esperanzas

el camino que los sueños

prometieron a sus ansias.

Sabe que la lucha es cruel

y es mucha pero lucha y se desangra

por la fe que lo empecina...

Uno va arrastrándose entre espinas

y en su afán de dar su amor,

sufre y se destroza hasta entender

que uno se ha quedado sin corazón...

Precio de castigo que uno entrega

por un beso que no llega

a un amor que lo engañó...

¡Vacío ya de amar y de llorar

tanta traición!

 

Si yo tuviera el corazón...

El corazón que dí...

Si yo pudiera como ayer

querer sin presentir...

Es posible que a tus ojos

que me gritan tu cariño

los cerrara con mis besos...

Sin pensar que eran como esos

otros ojos, los perversos,

los que hundieron mi vivir.

Si yo tuviera el corazón...

El mismo que perdí...

Si olvidara a la que ayer

lo destrozó y... pudiera amarte..

me abrazaría a tu ilusión

para llorar tu amor...

 

Pero, Dios te trajo a mi destino

sin pensar que ya es muy tarde

y no sabré cómo quererte...

Déjame que llore

como aquél que sufre en vida

la tortura de llorar su propia muerte...

Pura como sos, habrías salvado

mi esperanza con tu amor...

Uno está tan solo en su dolor...

Uno está tan ciego en su penar....

Pero un frío cruel

que es peor que el odio,

punto muerto de las almas,

tumba horrenda de mi amor

maldijo para siempre y me robó...

toda ilusión...

 

Naranjo en flor

Era más blanda que el agua,

que el agua blanda,

era más fresca que el río,

naranjo en flor.

Y en esa calle de estío,

calle perdida,

dejó un pedazo de vida

y se marchó...

 

Primero hay que saber sufrir,

después amar, después partir

y al fin andar sin pensamiento...

Perfume de naranjo en flor,

promesas vanas de un amor

que se escaparon con el viento.

Después...¿qué importa el después?

Toda mi vida es el ayer

que me detiene en el pasado,

eterna y vieja juventud

que me ha dejado acobardado

como un pájaro sin luz.

 

¿Qué le habrán hecho mis manos?

¿Qué le habrán hecho

para dejarme en el pecho tanto dolor?

Dolor de vieja arboleda,

canción de esquina

con un pedazo de vida,

naranjo en flor.

 

Ausencia

Dovrò rialzare la vasta vita

che ancora adesso è il tuo specchio:

ogni mattina dovrò ricostruirla.

Da quando ti allontanasti,

quanti luoghi sono diventati vani

e senza senso, uguali

a lumi nel giorno.

Sere che furono nicchia della tua immagine,

musiche in cui sempre mi attendevi,

parole di quel tempo,

io dovrò frantumarle con le mie mani.

In quale profondità nasconderò la mia anima

perché non veda la tua assenza

che come un sole terribile, senza occaso,

brilla definitiva e spietata?

La tua assenza mi circonda

come la corda la gola

il mare chi sprofonda.

 

Habré de levantar la vasta vida

que aún ahora es tu espejo:

cada mañana habré de reconstruirla.

Desde que te alejaste,

cuántos lugares se han tornado vanos

y sin sentido, iguales

a luces en el día.

Tardes que fueron nicho de tu imagen,

músicas en que siempre me aguardabas,

palabras de aquel tiempo,

yo tendré que quebrarlas con mis manos.

¿En que hondonada esconderé mi alma

para que no vea tu ausencia

que como un sol terrible, sin ocaso,

brilla definitiva y despiadada?

Tu ausencia me rodea

como la cuerda a la garganta

el mar al que se hunde.

 

Lamento di Apolo

Misero Apollo i tuoi trionfi or vanta

di crear giorno dove le luci giri;

puoi sol, cangiato in vento,

baciar le foglie all’adorata pianta.

Sgorghino omai con dolorosi uffici

dai languidi occhi miei lacrime amare,

vadano in doppio fonte ad irrigare

d’un lauro le dolcissime radici.

Era meglio per me che, fuggitiva,

ma bella oltre le belle io ti vedessi,

che con sciapiti e non giocondi amplessi

un arbol abbracciar su questa riva.

 

¡Mísero Apolo! Tus triunfos loas

recreando el día do los tus ojos miran;

mas puedes solamente, trocado en viento

sus hojas besar a la adorada planta.

Brote ahora con doloroso esfuerzo

de mis tristes ojos amargo llanto,

íd lágrimas en doble fuente a regar

de ti, ahora laurel, las dulcísimas raíces.

Era para mi mejor que, fugitiva,

pero bella entre las bellas yo te viera,

y no con lánguidos y triste brazos

desta ribera un árbol abrazara.

 

Sus ojos se cerraron

Sus ojos se cerraron...

y el mundo sigue andando,

su boca que era mía

ya no me besa más,

se apagaron los ecos

de su reír sonoro

y es cruel este silencio

que me hace tanto mal.

Fue mía la piadosa

dulzura de sus manos

que dieron a mis penas

caricias de bondad,

y ahora que la evoco

hundido en mi quebranto,

las lágrimas trenzadas

se niegan a brotar,

y no tengo el consuelo

de poder llorar.

 

¡Porqué sus alas tan cruel quemó la vida!

¡Porqué esta mueca siniestra de la suerte!

Quise abrigarla y más pudo la muerte,

¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!

Yo sé que ahora vendrán caras extrañas

con su limosna de alivio a mi tormento.

Todo es mentira, mentira es el lamento.

¡Hoy está solo mi corazón!

 

Como perros de presa

las penas traicioneras

celando mi cariño

galopaban detrás,

y escondida en las aguas

de su mirada buena

la suerte agazapada

marcaba su compás.

En vano yo alentaba

febril una esperanza.

Clavó en mi carne viva

sus garras el dolor;

y mientras en las calles

en loca algarabía

el carnaval del mundo

gozaba y se reía,

burlándose el destino

me robó su amor.

 

El despertar

Entra la luz y asciendo torpemente

De los sueños al sueño compartido

Y las cosas recobran su debido

Y esperado lugar y en el presente

Converge abrumador y vasto el vago

Ayer: las seculares migraciones

Del pájaro y del hombre, las legiones

Que el hierro destrozó, Roma y Cartago.

Vuelve también la cotidiana historia:

Mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte.

¡Ah, si aquel otro despertar, la muerte,

Me deparará un tiempo sin memoria

De mi nombre y de todo lo que he sido!

¡Ah, si en esa mañana hubiera olvido!

 

Il pianto di Orfeo

Tu se’ morta, mia vita, ed io respiro?

Tu se’ da me partita

per mai più non tornare, ed io rimango?

No, che se i versi alcuna cosa ponno

n’andrò sicuro a’ più profondi abissi,

e intenerito il cor del Re de l’Ombre

meco trarrotti a riveder le stelle

o se ciò negherammi empio destino

rimarrò teco in compagnia di morte.

A dio, terra; a dio, cielo; e sole, a dio.

 

¿Estás muerta, mi vida, y yo respiro?

¿Te has ido de mí

para nunca más volver, y yo me quedo?

No, porque si los versos algo pueden

bajaré seguro a los más profundos abismos

y, enternecido el corazón del Rey de las Sombras

te traeré conmigo a gozar de nuevo las estrellas.

Y si el destino cruel me lo negase

me quedaré contigo compartiendo la muerte.

Adiós tierra, adiós cielo, y sol, adiós.

 

Curriculum Intérprete


Ensemble La Chimera.

¡Soy Quimera! Fue mi padre Tifón y mi madre Equidna, la víbora, mitad mujer hermosísima y mitad serpiente manchada. Mis hermanos fueron Cerbero, la célebre Hidra y Ortro. Soy la personificación de la Tempestad y mi voz es el Trueno.

 

Quimera, en griego Khimaira, significa cabra y es la cabra el más doméstico de los animales salvajes y el más salvaje de los animales domésticos. Es de esta manera que se simbolizan en mí los tres significados: el león es la fuerza, el calor y por tanto el verano; la serpiente es la tierra, la oscuridad y por tanto el invierno, lo viejo; la cabra es el paso, la transición y en definitiva la primavera" (Teogonía de Hesíodo). "La Quimera", como símbolo mitológico y alquímico de la transformación. Sabina Colonna-Preti fundó en el año 2001 el conjunto de violas de gamba La Chimera que, tras el encuentro con Eduardo Egüez, adquirió una nueva forma. Conservando siempre su característica sonora de origen como conjunto de violas de gamba, La Chimera ha llegado a ser una formación de geometría variable compuesta de artistas de renombre internacional. La actividad de La Chimera se concentra en la creación de proyectos originales donde convergen diversas formas de arte con un particular interés por los contactos entre el mundo antiguo y el mundo moderno. La primera realización de La Chimera, llamada Buenos Aires Madrigal, que puede ser presentada como simple concierto o bien en su versión espectáculo con proyección de video y danza, fue objeto de una grabación en cd en la serie early fusion de la casa discográfica ma recordings, que tuvo una excelente acogida por la crítica internacional. Luego de su exitoso debut en el Théâtre des Bouffes du Nord de Paris, Buenos Aires Madrigal fue presentado en Francia (Opéra de Lille, Millau, Villefranche-de-Rouergue, Rodez, Sarrebourg, Poitiers, Salle Gaveau de París, Arsenal de Metz), Bélgica (Salle Philarmonique de Liège, Salle Flagey Bruxelles, Roeselare, Hasselt, Château de Flawinne), Italia (Teatro Ponchielli di Cremona), España (Teatro Jovellanos de Gijón, Palacio Euskalduna de Bilbao), Suiza (Festival Yehudi Menuhin, Gstaad).

 

Con su segundo proyecto Tonos y tonadas, cuya grabación en CD fue puesta en el mercado a finales de 2006, La Chimera mezcla elementos tanto musicales como literarios del Barroco Español con el folklore actual del cono sur de América. Tonos y tonadas fue acogido con gran éxito en Italia (Ancona), en Portugal (Mafra) y en Francia (Grand Auditorium de la Radio France de Paris, Festival de Lanvellec), en Luxemburgo (Festival de la Vallée de l’Alzette). Para el sello discográfico Naïve, La Chimera ha grabado el CD La voce di Orfeo como homenaje al célebre tenor italiano Francesco Rasi, famoso por haber interpretado el rol de Orfeo de la homónima ópera de Claudio Monteverdi. Inmediatamente luego de su aparición, La voce di Orfeo fue merecedor de numerosos premios de la crítica especializada entre los cuales se destacan "4* Télérama" en Francia, «Diamant de l’Opéra» en Francia, «Excepcional» de Scherzo en España, «5A Amadeus» en Italia. El programa ha sido presentado en Francia (Eglise des Billettes, Grand Théâtre d’Angers), Italia (Villa I Tatti), Suiza (Festival de Leytron, Serie « Spectrum » de Zürich), España (Festival de Sajazarra). Con su última producción Odisea negra, La Chimera se centra esta vez en el Caribe centroamericano, combinando las músicas de influencia negra de esa región. Allí están presentes desde las músicas de África occidental interpretadas por los "griots" (especies de juglares africanos que transmiten su cultura por tradición oral), pasando por la polifonía incipiente de los siglos XVI y XVII en Cuba y Perú hasta la música actual de raíz folklórica centroamericana. A principios del 2011, junto con la soprano Céline Scheen, el ensemble La Chimera ha presentado en París un nuevo espectáculo: El Diario del Conde Villamediana enteramente dedicado a la figura del brillante poeta español de principios del siglo XVII Juan de Tarsis y Peralta o "el conde de Villamediana". El trabajo se inspira en las cartas que el Conde envió en vida a su mejor amigo, el Duque de Olmedo. La Chimera recibe el apoyo de la Fundación BNP Paribas.

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