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Edición 2005

Concierto


De Andalucía al Nuevo Mundo. El oficio de difuntos en la Catedral de México ca. 1700 (estreno en tiempos modernos)

Lugar


Baeza, Auditorio de las Ruinas de San Francisco

Fecha


Miércoles, 7 de diciembre de 2005, 20.30 h.

Director


Àngel Recasens

Intérprete


LA GRANDE CHAPELLE

Componentes


Foto de componentes

Carys Lane, soprano
Claire Tomlin, soprano
Ben Turner, contratenor
Hervé Lamy, tenor y canto llano
Richard Butler, tenor
Jonathan Brown, bajo
Àngel Recasens, dirección

Reconstrucción, transcripción y
asesoramiento musicológico: Javier Marín López

Programa


AD MATUTINUM

INVITATORIO
Antífona: Circumdederunt me (I) (4vv), Hernando Franco
Antífona: Circumdederunt me (II) (4vv), Hernando Franco
Antífona: Regem cui omnia vivunt (I) (4vv), Hernando Franco
Antífona/salmo: Regem cui omnia vivunt (II) / Venite exsultemus (4vv), anónimo

PRIMER NOCTURNO
Antífona I: Dirige Domine (4vv), Hernando Franco
Salmo 5: Verba mea auribus (canto llano)
Antífona II: Convertere Domine (4vv), Hernando Franco
Salmo 6: Domine ne in furore, (4-6vv) Hernando Franco
Antífona III: Nequando rapiat (4vv), Hernando Franco
Salmo 7: Domine Deus meus (canto llano)

Lección I: Parce mihi Domine (4vv), Hernando Franco
Responsorio I: Credo quod redemptor (canto llano)
Lección II: Taedet animam meam (recitada)
Responsorio II: Qui Lazarum (4vv), Hernando Franco
Lección III: Manus tuae (recitada)
Responsorio IV: Ne recorderis (I) (4vv), anónimo
Responsorio IV: Ne recorderis (II) (4vv), Hernando Franco

AD VESPERAS
Salmo: Dilexi quoniam exaudiet (4-5vv), Fabián Pérez Ximeno
Cántico: Magnificat Anima mea (4-6vv), Luis Coronado


Fuentes:
Canto llano: Catedral de México (cantoral 6-1-2) y Manuale sacramentorum (México: Juan Pablos, 1560).
Polifonía: Libros de polifonía de las catedrales de ciudad de México, Puebla (México) y Newberry Library de Chicago (USA).
Ceremonial: Catedral de México, Diario manual de lo que [...] se practica y observa en su altar, coro y demás.

Notas programa


EL OFICIO DE DIFUNTOS EN LA CATEDRAL DE MÉXICO ca. 1700

Por Javier Marín López


"Memento homo, qui pulvis es et in pulverum reverteris"
("Recuerda hombre, que polvo eres y en polvo te convertirás")


Con su dramatismo y su austeridad, la liturgia de difuntos constituye un capítulo fundamental en la historia religiosa española y una preocupación constante de las autoridades eclesiásticas, quienes escenificaban el dolor por la muerte y lo convertían en un verdadero espectáculo sonoro y visual. Desde el Medievo, la liturgia de los muertos ha tenido un espacio litúrgico propio dentro del calendario ceremonial de las instituciones religiosas, generalmente con la consideración de festividad del máximo rango. Su solemnidad podía variar en función de si eran ceremonias ordinarias o extraordinarias y también dependiendo de la importancia del finado, pudiendo ir desde una simple misa rezada, si el fallecido era un personaje anónimo, hasta un oficio completo desarrollado en varios días, en el caso de unas honras por la muerte del rey. Esta cultura de lo funerario se exportó a Hispanoamérica, donde el clero colonial se esforzaba por reproducir los modelos peninsulares y donde la idea de la muerte como abandono de la vida terrena y tránsito hacia la eternidad despertaba los mismos sentimientos trágicos en la población americana, habituada a convivir con la muerte desde las grandes civilaziones indígenas.

Estructuralmente, la liturgia de difuntos se compone del servicio de la misa y del oficio de las horas, este último con una estructura tripartita (maitines, laudes y vísperas). El presente programa incluye únicamente piezas del oficio y constituye un intento de recrear, a partir de diversas fuentes mexicanas, el oficio de difuntos en la Catedral de México tal y como pudo interpretarse en torno a 1700. Esta acotación cronológica obedece al hecho de que una de las principales fuentes polifónicas empleadas en esta reconstrucción (el códice 2 de la Catedral de México) fue recopilada en torno a esta fecha. Aunque no se presenta una reproducción completa de todo el oficio -algo que hubiese ocupado varias horas- el presente concierto aspira a una reconstrucción sonora "integral" del mismo al incluir no sólo las piezas en polifonía sino también el canto llano correspondiente, así como las secciones recitadas. De esta forma, es posible obtener una idea más aproximada del desarrollo real de una de las más importantes funciones del México virreinal. Faltaría, no obstante, una reconstrucción que, por el momento, se nos escapa, y que es la de los elementos visuales del oficio, entendiendo por éstos la vestimenta (capas pluviales negras), los movimientos procesionales de los clérigos y ministros de coro en las naves catedralicias (incluyendo una procesión con estación en la capilla del Santo Cristo) y la iluminación, conseguida a través de velas; además, era fundamental la presencia del símbolo funerario por excelencia: el túmulo.

Las fuentes
Como ya se ha mencionado, una de las principales fuentes para la polifonía es el códice 2 de la Catedral de México. Este manuscrito es una de las más completas y tempranas fuentes conservadas en Hispanoamérica con repertorio de difuntos. Aunque el manuscrito se copió en torno a 1700, una parte importante procede de un antiguo códice copiado en la Catedral un siglo antes. Este códice incluye no sólo las partes polifónicas del oficio sino también las de la misa, presentando toda la música disponible para este servicio. Uno de los rasgos más sobresalientes de este manuscrito es su ordenación; a diferencia de otras colecciones, organizadas por orden alfabético o por géneros, la fuente mexicana presenta las piezas aproximadamente en el mismo orden de la ceremonia; por tanto, el libro fue ideado como una antología práctica de uso inmediato y no como un depósito del que extraer obras. Otro detalle significativo de este manuscrito estriba en la presencia de determinados salmos y responsorios de los nocturnos segundo y tercero ("Ad te Domine", "Domine secundum" o "Hei mihi") que habitualmente en España se cantaban en canto llano pero que en México aparecen en polifonía. De este códice también provienen las tres piezas polifónicas para vísperas, las únicas con atribución dentro del manuscrito, dos a Fabián Pérez Ximeno y una a Luis Coronado, maestros de capilla de la Catedral de México en el segundo cuarto del siglo XVII.

La otra fuente polifónica que ha servido como base para la reconstrucción es el códice 11 de la Catedral de México, reaparecido en el año 2002 junto a otros cuatro nuevos libros polifónicos. Este manuscrito en pergamino, recopilado en torno a 1600, contiene casi exclusivamente obras de Hernando Franco y dedica la sección final precisamente al oficio de difuntos. Esta fuente resulta particularmente importante porque completa nuestra visión sobre la polifonía exequial mexicana en general y sobre la producción de este importante polifonista en particular. Entre otros aspectos, este códice recién descubierto permite constatar la existencia de una tradición independiente para la composición de antífonas polifónicas similar a la de los responsorios y salmos (de esta fuente proceden las tres primeras antífonas del invitatorio y las tres del primer nocturno).

Otras tres fuentes polifónicas procedentes de Guatemala, Puebla y Chicago contienen concordancias con los salmos y lecciones del primer nocturno. La presencia de algunas de las obras de Franco en un manuscrito de la Catedral de Guatemala podría indicar, según Robert Snow, su probable composición para la catedral guatemalteca entre 1570 y 1574, cuando Franco ejerció allí como maestro de capilla, llevando posteriormente sus composiciones a México en 1575. Sea como fuere, la presencia de varias obras para difuntos de Franco en fuentes coloniales de diversa procedencia y cronología no hace sino confirmar la amplia difusión de este oficio de difuntos en el virreinato novohispano y su consideración como obra de "cabecera" en distintas instituciones religiosas.

El canto llano se ha extraído de dos libros de procedencia mexicana. El primero de ellos es un Manuale sacramentorum impreso en México en 1560 y cuya misión era la de servir de guía para la administración de los sacramentos, entre los cuales aparece la extremaunción. Las melodías de este manual son anteriores a la reforma tridentina y fueron empleadas por Franco como cantus firmus para la construcción de sus obras polifónicas. La otra fuente monódica utilizada es el cantoral 6-1-2 de la Catedral de México, copiado por José Lázaro de Peñalosa probablemente en 1727 y que contiene los textos y las melodías de la misa y el oficio de difuntos según el breviario reformado y vigente en México durante los siglos XVII y XVIII. Por tanto, el canto llano empleado es el seguido específicamente en la Catedral de México que presenta, en algunas obras, notables divergencias con respecto al que aparece en fuentes romanas.

La reconstrucción
Dada la enorme extensión del oficio en su conjunto, centraremos nuestra atención en dos de los momentos culminantes del mismo, los maitines y las vísperas. Dentro del oficio de difuntos, la sección más extensa es la de maitines, cuya interpretación comenzaba en México de madrugada. Una vez que el maestro de ceremonias tocaba la campanilla, el oficio comenzaba direcamente con el invitatorio. Como característica española que también aparece en el Nuevo Mundo pero no en la práctica romana debe subrayarse la presencia inicial de la antífona "Circumdederunt me". Esta antífona es seguida, por otra pieza del mismo género, el "Regem cui omnia vivunt" y su correspondiente salmo invitatorio, "Venite exsultemus" (núm. 94); la introducción de la primera antífona otorgaba más duración y, por tanto, una mayor solemnidad a la ceremonia. De ambas antífonas existen dobles versiones atribuidas a Hernando Franco, por lo que quizá el anónimo salmo también sea suyo.

El resto del servicio de maitines se divide en tres secciones de idéntica estructura y extensión llamados nocturnos, y en los que se van alternando salmos y antífonas, por un lado, y responsorios y lecciones por otro. Por su representatividad e importancia, se ha escogido el primer nocturno, que incluye tres antífonas polifónicas ("Dirige Domine", "Convertere Domine" y "Nequando rapiat") acompañadas de sus correspondientes salmos (los extremos, "Verba mea" y "Domine Deus meus" en canto llano, y el central, "Domine ne in furore", en polifonía). El otro gran bloque del primer nocturno está constituido por la combinación alternada de tres lecciones ("Parce mihi", "Taedet animam meam" y "Manus tuae Domine", estas dos últimas recitadas) con otros tantos responsorios ("Credo quod Redemptor", "Qui Lazarum" y "Ne recorderis"). Del último de los responsorios, uno de los más difundidos del oficio en fuentes españolas, se presentan dos versiones polifónicas diferentes.

Una vez que se han completado los tres nocturnos de maitines tiene lugar el oficio de Laudes, que era el más breve de los tres y que daba comienzo después del tercer nocturno. Dado que posee la misma estructura que el servicio de vísperas y que las fuentes polifónicas mexicanas sólo incluyen una pieza piezas polifónica para esta hora (el Cántico de Zacarías "Benedictus Dominus Deus", atribuido a Franco), nuestra reconstrucción omite este servicio y pasa directamente al de vísperas, que daba comienzo a las tres de la tarde. Este servicio consiste en una sucesión de cinco salmos con sus respectivas antífonas más un magnificat de difuntos. En esta ocasión, se han tomado las antífonas primera y quinta del servicio ("Placebo Domino" y "Opera manum tuarum") con sus respectivos salmos polifónicos ("Dilexi quoniam exaudiet" -escrito en chiavette y transportado una cuarta descentendente- y "Confitebor tibi Domini"), omitiendo las antífonas segunda, tercera y cuarta y sus salmos, que eran interpretadas en canto llano. No obstante, se ha respetado la presencia del magnificat de difuntos como colofón del servicio, precedido de su antífona "Omne quod dat". Las plegarias finales (Preces), que alternan una serie de versículos y responsorios recitados alternativamente por el solista y el coro, cierran el servicio con la misma sobriedad con que comenzó.

La organización litúrgica comentada para el invitatorio y el primer nocturno de maitines revela una tradición anterior al Concilio de Trento de origen claramente andaluz, un hecho que no debe extrañarnos ya que hasta 1585 en México se siguió el breviario sevillano. Gracias a Francisco Cervantes de Salazar, autor de una crónica muy detallada sobre las honras celebradas en México en 1559 por la muerte de Carlos V (Túmulo imperial), sabemos que en aquella ocasión se interpretó un "Circumdederunt me" y la lección "Parce mihi" de Cristóbal de Morales. Sin embargo, otros elementos parecen específicos de la organización litúrgica mexicana, como lo acredita la presencia del responsorio "Ne recorderis" en el primer nocturno (tanto en la liturgia romana como en la sevillana aparece en el segundo nocturno). Aunque el invitatorio y la lección de México están atribuidos a Franco y no a Morales, la cita de las obras del compositor sevillano, así como la presencia en ese mismo manuscrito de una anónima misa de difuntos que, en realidad, es la que compuso Francisco Guerrero y publicó en su primer libro de misas (1566) sugiere la influencia de la organización litúrgica y los polifonistas de Sevilla en México. Por otro lado, la localización de diversas obras de la Agenda Defunctorum (Sevilla, 1556) de Juan Vázquez copiadas en el códice 3 de la Catedral de Puebla ratifica el prestigio de la polifonía exequial sevillana y su consideración de modelo en el Nuevo Mundo.

Estilo e interpretación
El canto llano mexicano está muy presente en todo el oficio de difuntos y se hace muy perceptible no sólo en las piezas exclusivamente monódicas sino también en el repertorio alternatim (que combina polifonía y canto llano como en los salmos) y en las piezas netamente polifónicas en las que los compositores asignaban el canto llano nota por nota a una de las voces (generalmente la de cantus o tenor). El canto llano es, por tanto, el verdadero eje en torno al cual gira todo el oficio. Desde el punto de vista estilístico, cabe distinguir dentro del repertorio polifónico dos tipos de piezas cuyas directrices generales fueron marcadas por la polifonía que para esta festvidad compusieron Morales y Vázquez, autores bien conocidos en México. Un primer grupo incluye a aquellas obras en las que el canto llano es llevado por una de las voces (generalmente la más aguda) mientras que las restantes realizan un acompañamiento homorrítmico muy simple en pro de una perfecta inteligibilidad del texto, dando como resultado una polifonía sencilla de nota contra nota, tal y como se aprecia en el salmo invitatorio "Regem cui omnia", la lección "Parce mihi" o los salmos "Domine ne in furore" y "Confitebor tibi Domine". El otro grupo de obras también presenta el canto llano en una de las voces, pero las restantes no se limitan a una armonización del canto llano sino que lo toman como base para la creación de puntos de imitación, generando una polifonía más rica y adornada y con una mayor independencia melódica, como se observa en las antífonas del invitatorio ("Circumdederunt me") y del primer nocturno ("Dirige Domine", "Convertere Domine" y "Nequando rapiat"), así como en el magnificat de vísperas. Las obras polifónicas para este servicio, compuestas medio siglo después que las de Franco muestran, sin embargo, una gran continuidad en el estilo y no incorporan la técnica policoral, perfectamente conocida y practicada por Pérez Ximeno y Coronado en piezas para otras festividades. Se aprecia, por tanto, un deseo expreso por parte de estos compositores de mantenerse apegados a la tradición compositiva de difuntos.

En la Catedral de México, como en el resto de las catedrales del mundo ibérico, había ministriles que tañían diversos instrumentos y que contribuían a la solemnización del culto. En el caso de la Catedral de México existe documentación sobre la participación de los ministriles -algunos de los cuales eran indios- en el oficio de difuntos mexicano. Los instrumentistas acompañaban y ornamentaban la polifonía con cornetos, chirimías, sacabuches y bajones y es posible, asimismo, que ejecutasen versos o secciones polifónicas sustituyendo a las voces, de la misma forma que lo haría el órgano. Sin embargo, para este concierto se ha optado por una versión menos espectacular pero más comprometida y arriesgada, prescindiendo de la presencia de cualquier apoyo instrumental y optando por la tradición interpretativa a cappella. Por ello, nuestra versión acaso esté más cercana a la atmósfera espiritual y la serenidad de la ceremonia que otras. Las piezas en canto llano y las secciones monódicas alternatim a veces eran interpretadas por un nutrido coro de capellanes y clérigos y en otras ocasiones corrían a cargo de un cantollanista elegido entre los capellanes. Este rol será asumido esta noche por el experimentado tenor Hervé Lamy, que actúa a modo de sochantre solista.

El repertorio musical inédito que recuperamos para este concierto muestra la importancia de esta celebración litúrgica en México y el seguimiento de las tradiciones compositivas y ceremoniales andaluzas. La presente reconstrucción del oficio de difuntos mexicano es, asimismo, un soberbio testimonio del carácter austero y solemne que la ceremonia adquirió en el Nuevo Mundo. La polifonía, desprovista de cualquier elemento artifioso, busca impresionar por su simplicidad contrapuntística, su claridad de líneas, su dramático juego de silencios y sonidos y su perfecta articulación textual, elementos todos ellos que son empleados como recursos expresivos. En síntesis, una sencillez y una economía de medios musicales que invitan al recogimiento y nos trasladan idealmente a las naves de la catedral mexicana.


TEXTOS

TEXTOS


Circumdederunt me gemitus mortis
dolores inferni circumdederunt me.

Me aferraban los lazos de la muerte
me sorprendieron las redes del abismo.


Regem cui omnia vivunt. Venite adoremus.

Venid, adoremos al Rey para quien todos viven.

Venite exsultemus Domino
jubilemus Deo salutari nostro:
praeocupemus faciem ejus in confessione,
et in et in psalmis jubilemus ei.
Quoniam Deus magnus Dominus,
et Rex magnus super omnes deos:
quoniam non repelet Dominus plebem suam,
quia in manu ejus sunt omnes fines terrae,
et altitudines montium ipse conspicit.
Quoniam ipsius est mare et ipse fecit illud,
et aridam fundaverunt manus ejus:
venite adoremus, et procidamus ante Deum:
ploremus coram Domino,
qui fecit nos quia ipse est Dominus Deus noster:
nos autem populus ejus, et oves pascuae ejus.
Hodie si vocem ejus audieritis,
noli te obdurare corda vestra,
sic ut in exacerbatione
secundum diem tentationis in deserto:
ubi tentaverunt me patres vestri,
probaverunt et viderunt opera mea.
Quadraginta annis proximus fui generationi huic,
et dixi: semper hi errant corde:
ipse si vero non cognoverunt vias meas,
quibus juravi in ira mea:
si introibunt in requiem meam.
Requiem aeternam dona eis Domine:
et lux perpetua luceat eis.

Venid, cantemos gozosos al Señor,
Aclamemos a Dios que nos salva:
Entremos en su presencia dándole gracias,
Aclamándolo con salmos.
Porque un gran Dios es el Señor,
Rey grande sobre todos los dioses:
Él sostiene las honduras de la tierra,
Suyas son las cumbres de la tierra.
Suyo el mar, que él mismo hizo,
La tierra firme que formaron sus manos:
Entrad, rindamos homenaje inclinados,
¡arrodillados ante el Señor que nos creó!
Porque él es nuestro Dios
Nosotros somos su pueblo,
El rebaño de sus pastos.
¡Ojalá escuchéis hoy su voz!,
No seáis tercos como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto,
allí vuestros padres meprobaron,
me tentaron aubnqeu vieron mis obras.
Cuarenta años me asqueó esa generación,
Y dije: son gente de mente desviada:
Que no reconocen mis caminos,
Por eso juré en mi cólera:
¡No entrarán en mi reposo!
Dales, Señor, el descanso eterno
Alumbre tu luz por siempre sobre ellos.


Dirige Domine Deus meus
in conspectu tuo viam meam.

Guía Señor mi Dios
Mi vida en tu presencia.


Verba mea auribus percipe Domine,
intellige clamorem meum.

Escucha mi palabra, Señor,
Repara en mi plegaria.


Convertere Domine
et eripe animam meam
quoniam non est
in morte qui memor sit tui.

Vuélvete, Señor,
y reestablece mi vida:
Que después de morir
nadie te recuerda.


[1] Domine ne in furore tuo arguas me:
neque in ira tua cortipias me.
[2] Miserere mei Domine, quoniam infirmus sum:
sana me Domine quoniam conturbata sunt.
[3] Et anima mea turbata est valde:
sed tu Domine usquequo.
[4] Convertere Domine et eripe animam meam:
salvum me fac propter misericordiam tuam.
[5] Quoniam non est in morte qui memor sit tui:
in inferno au tem quis confitebitur tibi.
[6] Laboravi in gemitu me o, lavabo per sinlas las noctes lectum meum:
lacrimis meis stratum meum rigabo.
[7] Turbatus est a furo re oculus meus:
inveteravi inter omes inimicos meos
[8] Discedite a me omnes qui operamini iniquitatem:
quoniam exaudivit Dominus vocem fletus mei.
[9] Exaudivit Dominus deprecationem meam:
Dominus orationem meam suscepit.
[10] Erubescam et conturbentur vehementer omnes inimici mei:
convertantur et erubescant valde velociter.
[11] Requiem aeternam: dona eis Domine Domine.
[12] Et lux perpetua: luceat eis.


[1] Señor, no me corrigas con tu cólera:
No me castigues con tu furor.
[2] Piedad, Señor, que estoy baldado:
Cura, Señor, mis huesos sin fuerza.
[3] Me encuentro del todo abatido:
y tú Señor ¿hasta cuándo?
[4] Vuélvete Señor, reestablece mi vida:
ponme a salvo por tu misericordia.
[5] Que después de morir nadie te recuerda:
y en el Seol ¿quién te alabará?
[6] Estoy extenuado de gemir,
baño mi lecho cada noche:
inundo de lágrimas mi cama
[7] Mis ojos se consumen de rabia:
la insolencia defines a mis opresores.
[8] ¡Apartaos de mí, malhechores!:
Que el Señor ha escuchado mi llanto.
[9] El Señor ha escuchado mi súplica:
el Señior acepta mi oración.
[10] ¡Queden corridos, confusos mis enemigos:
retrocedan de inmediato, cubiertos de vergüenza!
[11] Dales, Señor, el descanso eterno
[12] Alumbre tu luz por siempre sobre ellos.


Nequando Rapiat
ut leo animam meam,
dum non est qui redimat,
neque qui salvum faciat.

Que no me destrocen
Como un león
Y me desgarren
Sin que nadie me libre


Domine Deus meus
In te speravi salvum me fac
ex omnibus persequentibus me
Et libera me.

Señor, Dios mío
A ti me acojo sálvame
De mis perseguidores.
Líbrame.


Parce mihi Domine nihil enim sunt dies mei.
Quid est homo quia magnificas eum?
aut quid apponis erga eum cor tuum?
Visitas eum diluculo, et subito probas illum.
Usquequo non parcis mihi nec dimittis me,
ut glutiam salivam meam?
Peccavi, quid faciam tibi o custos hominum?
Quare posuisti me contrarium tibi,
et factus sum mihimetipsi gravis?
Cur non tollis peccatum meum,
et quare non aufers iniquitatem meam?
Ecce nunc in pulvere dormiam:
et si mane me quaesieris, non subsistam.
(Job 7, 16-21)

Déjame en paz, Señor, mis días son un soplo.
¿Qué es el hombre para darle importancia,
para que pongas en él tu interés,
para que los inspecciones cada mañana
y a cada instante lo pongas a prueba?
¿Dejarás alguna vez de mirarme?
¿me darás tiempo a tragar saliva?
Si he pecado, ¿en qué te afecta centinela de los hombres?
¿Por qué convertirme en blanco?
¿Por qué te sirvo de carga?
¿Por qué no olvidas mi ofensa,
pasas por alto mi culpa?
Si pronto yaceré en tierra
Y no estaré aunque me busques.


Credo quod Redemptor meus vivit,
et in novissimo die de terra surrecturus sum:
et in carne mea videbo Deum Salvatorem meum.
Quem visurus sum: ego ipse, et non alius,
et oculi mei conspecturi sunt.

Creo que mi Redentor vive,
Y en el último día se elevará de entre la tierra (se alzará del polvo)
Y en mi propia carne veré a Dios mi Salvador.
Yo mismo lo veré y no otro,
Y mis ojos lo verán
Y en mi propia carne [veré a Dios mi Salvador].


Taedet animam meam viae meae,
Dimittam adversum me eloquium meum,
Loquar in amaritudine animae meae.
Dicam Deo: noli me condemnare
Indica mihi cur me ita judices.
Numquid bonum tibi videtur,
Si calumnieris me et opprimas me,
Opus manuum tuarum,
Et consilium impiorum adjuves?
Numquid oculi carnei tibi sunt:
Aut sicut videt homo, et tu videbis?
Numquid sicut dies hominis dies tui,
Et anni tui sicut humana sunt tempora,
Ut quaeras iniquitatem meam,
Et peccatum meum scruteris?
Et scias quia mihil impium fecerim,
Cum sit nemo qui de manu tua possit eruere.
(Job 10, 1-7)

Siento asco de mi vida,
Voy a dar curso libre a mis quejas,
Voy a hablar henchido de amargura.
Diré a Dios: No me condenes
Explícame por qué me atacas.
¿Te parece bien oprimirme,
despreciar la obra de tus manos,
y favorecer los planes del malvado?
¿Tienes acaso ojos de carne
o ves las cosas como un mortal?
¿Es tu existencia la de un mortal
Y tus años los de un hombre
para que hurgues en mi culpa
e investigues mi pecado?
¿aunque sabes que no soy culpable
y que nadie va a arrancarme de tus manos?


Qui Lazarum resucitasti a monumento foetidum:
Tu eis Domine, dona requiem et locum indulgentiae.
Qui venturus est judicare vivos et mortuos,
et saeculum per ignem. Kyrie eleison.
Requiescat in pace.

Tú, que resucitaste al maloliente Lázaro del sepulcro,
dales, Señor, el descanso y el lugar del perdón.
Tú, que has de venir a juzgar a vivos y muertos,
y al mundo por medio del fuego. Señor, ten piedad.
Descanse en paz.


Manus tuae fecerunt me,
Et plasmaverunt me totum in circuitu:
Et sic repente praecipitas me?
Memento, quaeso, quod sicut lutum feceris me
Et in pulverem reduces me.
Nonne sicut lac mulsisti me,
Et sicut caseum me coagulasti?
Pelle et carnibus vestisti me:
Ossibus et nervis compegisti me,
Vitam et misericordiam tribuiste mihi
Et visitatio tua custodivit spiritum meum.
(Job 10, 8-12)


Tus manos me formaron y me hicieron
¿y ahora, en arrebato, me destruyes?
Recuerda que me has hecho de barro
Y que al polvo me has de devolver.
¿No me vertiste como leche
y me cuajaste como queso?
Me revestiste de carne y piel,
Me tejiste de huesos y tendones.
Me concediste el don de la vida
Cuidaste solícito mi aliento.


Ne recorderis peccata mea, Domine,
Dum veneris judicare saeculum per ignem.
Dirige, Domine Deus meus,
In conspectu tuo viam meam.
Kyrie eleison. Christe eleison Kyrie eleison

No te acuerdes de mis pecados, Señor,
cuando vengas a juzgar al mundo por medio del fuego.
Dirige, Señor Dios mío,
mi camino en tu presencia.
Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Señor, ten piedad.


Placebo Domino
in regione vivorum.

Caminaré en presencia del Señor,
en el mundo de los vivos.

[1] Dilexi, quoniam exaudiet Dominus
Vocen orationis meae.
[2] Quia inclinavit aurem suam mihi:
Et in diebus meis invocabo.
[3] Circumdederunt me dolores mortis:
Et pericula inferni invenerunt me.
[4] Tribulationem et dolorem inveni:
Et nomen Domini invocavi.
[5] O Domine libera animam meam:
Misericors Dominus, et justus, et Deus noster miseretur.
[6] Custodiens parvulos Dominus:
Humiliatus sum, et liberavit me.
[7] Convertere anima mea in requiem tuam:
Quia Dominus benefecit tibi.
[8] Quia eripuir animam meam de morte:
Oculos meos a lacrimis, pedes meos a lapsu.
[9] Placebo Domino in regione vivorum.
[10] Requiem aeternam dona eis Domine.
[11] Et lux perpetua luceat eis.


[1] Amo al Señor porque escucha
mi voz suplicante.
[2] Porque inclina su oído hacia mí
el día que lo llamo.
[3] Me aferraban los lazos de la muerte:
me sorprendieron las redes del abismo.
[4] Me contraba triste y angustiado
e invoqué el nombre del Señor
[5] "Socorro, Señor, sálvame"
El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo.
[6] El Señor guarda a los pequeños
Estaba yo postrado y me salvó
[7] Alma mía, recobra tu calma
Que el Señor te ha favorecido.
[8] Ha guardado mi vida de la muerte
mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.
[9] Caminaré en presencia del Señor,
en el mundo de los vivos.
[10] Dales, Señor, el descanso eterno
[11] Alumbre tu luz por siempre sobre ellos.


Opera manum tuarum,
Domine, ne despicias.

No abandones, Señor,
las obras de tus manos.



[1] Confitebor tibi Domine in toto corde meo:
quoniam audisti verba oris mei.
[2] In conspectu Angelorum psallam tibi:
Adorabo ad templum sanctum tuum, et confitebor nomini tuo.
[3] Super misericordia tua et veritate tua:
Quoniam magnificasti super omne, nomen sactumn tuum.
[4] In quacumnque die invocavero te, exaudi me:
Multiplicabis in anima mea virtutem.
[5] Confiteantur tibi Domine omnes reges terrae:
quia audierunt omnia verba oris tui.
[6] Et cantent in viis Domini:
Quoniam magna est gloria Domini.
[7] Quoaniam excelsus Dominus, et humilia respicit
Et alta a longe cognoscit.
[8] Si ambulavero in medio tribulationis, vivicabis me:
Et super iram inimicorum meorum extendisti manum tuam,
et salvum me fecit dextera tua.
[9] Dominus retribuet pro me: Domine misericordia tua in saeculum:
Opera manuum tuarum ne despicias.
[10] Requiem aeternam dona eis Domine
[11] Et lux perpetua luceat eis.


[1] Te doy gracias, Señor, de todo corazón:
Por haber escuchado las palabras de mi boca.
[2] En presencia de los ángeles: Tañeré en tu honor,
Me postraré en dirección a tu santo Templo:
[3] Te doy gracias por tu amor y tu verdad:
Pues tu promesa supera a tu renombre.
[4] El día en que grité, me escuchaste:
Aumentaste mi vigor interior.
[5] Te dan gracias, Señor, los reyes de la tierra:
Cuando escuchan las palabras de tu boca
[6] Y celebran las acciones del Señor
"¡Qué grande es la gloria del Señor!
[7]¡Excelso es el Señor, y mira al humilde,
al soberbio le conoce desde lejos!"
[8] Si camino entre angustias, me das vida:
Ante la cóleta del enemigo, extiendes tu mano,
y tu diestra me salva.
[9] El Señor lo hará todo por mí:
¡Tu amor es eterno, Señor,
no abandones las obras de tus manos!
[10] Dales, Señor, el descanso eterno
[11] Alumbre tu luz por siempre sobre ellos.


Omne quod dat mihi Pater, ad me veniet:
Et eum qui venit ad me, non ejiciam foras.

Todo lo que me da el Padre, vendrá a mí,
y al que venga a mí, no lo echaré fuera.


[1] Magnificat. Anima mea Dominum
[2] Et exsultavit spiritus meus in Deo salutari meo.
[3] Quia respexit humilitatem ancillae suae:
ecce enim ex hoc beatam me dicente omnes generationes.
[4] Qua fecit mihi magna qui potens est: Et sanctum nomen ejus.
[5] Et misericordia ejus a progenie in progenies timentibus eum.
[6] Fecit potentiam in brachio suo:
Dispersit superbos mente cordis sui.
[7] Depostuit potentes de sede, et exaltavit humiles
[8] Esurientes implevit bonis: et divites dimisit inanes.
[9] Suscepit Israel puerum suum, recordatuis misericordiae suae.
[10] Sicut locutus est ad patres nostros,
Abraham et seminis ejus in saecula.
[11] Requiem aeternam
[12] Dona eis Domine.


[1] Celebra todo mi ser la grandeza del Señor.
[2] Y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva.
[3] Porque ha querido mirar la condición humilde de su esclava:
en adelante todos los hombres dirán que soy feliz.
[4] En verdad el Todopoderoso ha hecho grandes cosas por mí:
Y mi Santo es su nombre.
[5] Y su misericordia va de generación en generación
para los que temen.
[6] Su brazo llevó a cabo hechos heroicos:
Dispersó a los soberbios de su corazón.
[7] Derribó a los poderosos de sus tronos
Y puso en su lugar a los humildes.
[8] Colmó a los hambrientos de tiodo lo bueno
Y despidió vacíos a los ricos.
[9] Tomó de la mano a Israel, su siervo,
demostrándole así su misericordia.
[10] Como lo prometió a nuestros padres,
Abraham y sus descendientes para siempre.
[10] Dales, Señor, el descanso eterno
[11] Alumbre tu luz por siempre sobre ellos.


Preces

Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison. Pater Noster.
V/Et ne nos indicas in tentationem. R/ Sed libera nos a malo.
V/A porta inferi. R/Erue, Domine, animas eorum.
V/Requiescant in pace. R/Amen.
V/ Domine exaudi orationem meam. R/ Et clamor meus ad te veniat.
V/ Dominus vobiscum. R/Et cum spiritu tuo.
V/Requiem aeternam dona eis Domine.
R/Et lux perpetua luceat eis.
V/Requiescant in pace. Amen

Señor ten piedad, Cristo ten piedad, Señor ten Piedad. Padre Nuestro.
V/Y no nos dejes caer en la tentación. R/Líbramos del mal.
V/Del poder del infierno. R/Arranca Señor sus almas.
V/Descanse en paz. R/Amen.
V/ Señor, escucha mi oración. R/Y llegue a ti mi clamor.
V/El Señor esté con vosotros. R/Y con tu espíritu.
V/Dales, Señor, descanso eterno.
R/y alumbre tu luz siempre por ellos.
V/Descanse en paz. Amen.

Curriculum Intérprete


LA GRANDE CHAPELLE
La Grande Chapelle es un conjunto especializado en el repertorio del Renacimiento y del Barroco. Además de la interpretación de grandes obras vocales con experimentados solistas internacionales, realiza un trabajo concienzudo de recuperación histórica del patrimonio musical español. La Grande Chapelle es un conjunto vocal e instrumental de música antigua con vocación europea. Toma su nombre de la célebre capilla musical de la Casa de Borgoña y, posteriormente, de Habsburgo, que sirvió a la rama española hasta entrado el siglo XVII (conocida también como "capilla flamenca"), y a cuyo frente estuvieron maestros como N. Gombert, F. Rogier o M. Romero . En época del emperador Carlos V, era "la más respetada y excelente capilla de la Cristiandad", según declaraba en 1551 el embajador veneciano Cavalli . Como en su época, La Grande Chapelle está formada por avezados intérpretes procedentes de diferentes países, principalmente de los antiguos Países Bajos, Francia, Alemania y España . Esta heterogeneidad de la plantilla constituye un sello distintivo del conjunto, que rehuye la uniformidad tímbrica que conlleva un empaste ficticio y da prioridad a los relieves sonoros. Además de fomentar la amalgama de distintas técnicas y escuelas musicales, se pretende crear una plataforma para el encuentro y el intercambio de ideas que enriquezca nuestro conocimiento del pasado.

La Grande Chapelle, dirigida por Àngel Recasens, inicia su empresa en 2005 a partir de los resultados de la antigua Capilla Príncipe de Viana. Dicha transformación ha sido motivada por la necesidad de emplear grandes efectivos, a la luz de las investigaciones musicológicas propias llevadas a cabo en los últimos años. En el conjunto participan prestigiosos cantantes e instrumentistas especializados en la praxis histórica.

La música sacra centra primordialmente el interés de La Grande Chapelle, como corresponde a una capilla musical. Su principal objetivo es realizar una nueva lectura de las grandes obras vocales de los siglos XVI a XVIII, con especial predilección por la producción policoral del Barroco, especialmente la española. Al mismo tiempo, tiene el propósito de contribuir a la acuciante labor de recuperación de repertorio músical hispano. De ahí que, desde su seno, se estimule la investigación (acopio de materiales, inventario, estudio y transcripción), el estreno de repertorio desconocido, la grabación discográfica e incluso la edición de obras según la metodología científica más contrastada.
Cada interpretación se apoya en una rigurosa investigación musicológica sobre las fuentes musicales y el contexto histórico-productivo, evitando, no obstante, caer en la tentación del fundamentalismo estéril que aleje al músico de su principal cometido.

La Capilla Príncipe de Viana, que ahora lega su experiencia a La Grande Chapelle, ha actuado en los principales ciclos o festivales países de España como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Granada, Peralada, etc. Àngel Recasens, reacio durante muchos años a las grabaciones de estudio por considerarlas una desnaturalización del sentido auténtico musical, sólo ha permitido retransmisiones por radio o televisión en directo. Sin embargo, en 2005, ha iniciado una ambiciosa serie de grabaciones con el sello Lauda. En tan sólo un año ha editado: Entre aventuras y encantamientos. Música para don Quijote (LAU001), Requiem para Cervantes. Mateo Romero: Missa pro Defunctis (LAU002), El vuelo de Ícaro. Música para el eros barroco (LAU003), que han sido elogiados por la crítica especializada.

El conjunto colabora con otras instituciones públicas y privadas, principalmente realizando programas de encargo.

ÀNGEL RECASENS, director.
Tras recibir las primeras lecciones musicales de su tío, el tenor de ópera Salvador Recasens, Àngel Recasens ingresó en la Escolanía de Montserrat, donde se formó con los maestros Anselm Ferré y David Pujol. Prosiguió sus estudios de piano y órgano en el Real Conservatorio del Liceo de Barcelona, donde obtuvo sus diplomas con las máximas calificaciones. Más tarde, se perfeccionó con los pianistas Fructuós Piqué y Alexandre Ribó i Vall, el compositor Frederic Musset y el gran violonchelista y director Antonio Janigro. Pronto centró su carrera musical en la dirección. En 1973, fundó el Quartet de Madrigalistes, grupo de solistas dedicado a la música renacentista española, con el que cosechó importantes éxitos en España, Francia y Alemania. Entre 1975 y 1986, logró unos resultados espectaculares con el Coro Sant Esteve de Vila-seca y Salou, realizando cerca de 400 conciertos repartidos entre 20 países de América y Europa. Consiguió cinco primeros premios y dos segundos en concursos internacionales. La crítica le considera una autoridad en el campo de la música coral y vocal de España.
Es conocido en toda Europa por su metodología pedagógico-musical aplicada en el Conservatorio Profesional de Música de Vila-seca y Salou hasta el año 1986. Además de este centro, Recasens fundó otras cinco escuelas de música, un curso internacional y dos festivales internacionales. Constante investigador y analista, ha impartido más de 150 seminarios, conferencias y cursos de dirección coral en Alemania, Francia, México, Cuba y España. En reconocimiento de esa extraordinaria labor, fue nombrado miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi (Barcelona).

Ha sido invitado a dirigir orquestas y grupos tanto en España como en el extranjero. Las interpretaciones con los ensembles La Grande Chapelle (antigua Capilla Príncipe de Viana) y Viana Consort representan -gracias a la estrecha colaboración con su hijo Albert Recasens, doctor en musicología por la Universidad Católica de Lovaina- la etapa más elaborada del maestro Recasens. Sus ejecuciones aspiran a un rigor y a una expresividad que se alejan de cualquier efectismo y rehuyen de discutidos puritanismos, llegando a la raíz del arte musical. Analiza los sentimientos del compositor para trasladarlos, con sus genialidades y también sus defectos, hacia el público, que se transforma así en cómplice de este lenguaje de los mil significados.

HERVÉ LAMY, tenor y canto llano.
Este solista vocal asociado durante años a Herreweghe, posee un carácter polifacético que le impide abandonar estilo alguno, desde el más antiguo al contemporáneo, pasando por el lied, la ópera y el oratorio. Sus recitales de gregoriano han sido premiados por la crítica.

Alumno de Nicole Fallien, ingresa a la edad de once años en el coro de los Petits Chanteurs de Sainte-Croix de Neuilly. Durante quince años canta en la Chapelle Royale y el Ensemble Vocal Européen, ambos dirigidos por Philippe Herreweghe. Desde entonces, es solicitado por las principales formaciones de música barroca como la Maîtrise du Centre de Musique Baroque de Versailles, la Grande Écurie et la Chambre du Roy, la Fenice, les Paladins,sin olvidar los ensembles de música antigua Jacques Moderne, A Sei Voci, Akadêmia, William Byrd, Amadis, Viana Consort, Grande Chapelle o Gilles Binchois.

Lamy practica todos los estilos de oratorio -ha grabado en 2003 Jonas y Jefté de Carissimi y también ha cantado la Messe Solennelle de Berlioz en el Festival de Primavera de Praga- y ofrece recitales no menos eclécticos, tanto acompañado por el fortepiano de Michel Kiener o Artur Schoonderwoerd como por el órgano de Olivier Vernet. Incluso, en compañía de la pianista Patricia Heidsieck, propone programas donde la música se enriquece con un contrapunto pictórico o literario.

Por otra parte, Hervé Lamy debe al director de escena Christian Gangneron los papeles operísticos, igualmente variados, de Vivaldi a Tippett, del "Pauvre Matelot" (El Pobre Marinero) de Milhaud al Orfeo de Monteverdi. Y si ha interpretado la Rappresentazione di anima e di corpo de Cavalieri en el teatro de la Moneda de Bruselas, también ha estrenado óperas de André Bon y de Jacques Castérède. En 2004, cantó Candide de Bernstein en la ópera de Rennes.

Entre los proyectos de Lamy para este 2005 figuran el Winterreise de Schubert, una gira con el Requiem de Gilles con la Nederlands Bach Vereniging y otra en Japón con el Coro Gregoriano de Paris. Aparecerán los últimos CD en los que ha participado: Messa et Salmi per li defonti de Mauricio Cazzati (A Sei Voci), madrigales de Monteverdi y pasiones de Schütz (Akadêmia), Une flûte invisible (mélodies francesas con Sandrine Piau, Gilles de Talhouët y Arthur Schoonderwoerd en el piano), música para Don Quijote (Grande Chapelle), así como su nuevo disco de gregoriano dedicado a las Lamentaciones de Jeremías.
Hervé Lamy ofrece asiduamente conciertos de canto llano como solista y ya ha grabado cuatro discos-recitales en las Editions Jade: Christus Rex, Le livre d'heures de Charlemagne, Spiritus Domini y Pater Noster.

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