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Edición 2003

Concierto


Fábregas, Brunetti y Boccherini. El primer sinfonismo hispano.

Lugar


Auditorio del Hospital de Santiago (ÚBEDA)

Fecha


Viernes, 5 de diciembre de 2003, 20.30 horas

Director


EMILIO MORENO

Intérprete


EL CONCIERTO ESPAÑOL

Componentes


Emilio Moreno, violín y dirección

Isabel Serrano, violín solo
Antonio Almela, violín
Santi Aubert, violín
Esther Buendia, violín
Martín Domínguez, violín
Adolfo Giménez-Tudurí, violín
Elías Rodríguez, violín
Alba Roca, violín

Natan Paruzel, viola
Remei Silvestrel, viola

Antoine Ladrette, violonchelo
José Manuel Hernández, violonchelo

Xisco Aguiló, contrabajo

Barbara Sela, fagot

Guillermo Peñalver, flauta
Fernanda Teixeira, flauta

Xavier Blanch, oboe
Rafael Palacios, oboe

Javier Bonet, trompa
Ovidi Calpe, trompa

Eduard Martínez, clave

Programa


PARTE I

JOSEP FABREGAS (¿-179?)
Sinfonía en re mayor
Allegro spiritoso / Andante / Presto

GAETANO BRUNETTI (1744-1798)
Sinfonía 16 en re mayor (1789)
Allegro vivace / Larghetto expresivo / Quintetto. Allegro / Allegro non molto


PARTE II

LUIGI BOCCHERINI (1743-1805)
Sinfonía Op 12/6 G508 en la mayor (1771)
Allegro assai / Larghetto / Minuetto con molto / Grave-allegro assai

LUIGI BOCCHERINI
Sinfonía Op 12/4 G506 en re menor (1771)
"La Casa del Diablo"
Andante sostenuto / Allegro assai / Andantino con moto / Andante sostenuto / Allegro con molto

Notas programa


Por Emilio Moreno

A pesar de la excentricidad geográfica de la Península Ibérica y de la particular idiosincrasia del músico español, a caballo entre un pasado fabuloso de muy condicionadoras circunstancias y un presente marcado por la fuerte influencia de Italia y París, la vida musical española de la segunda mitad del XVIII, sin tener el desarrollo fácil de otros lugares europeos, no fue el páramo que la vieja musicología pretendió encontrar, deslumbrada por el Siglo de Oro e incapaz de entender la modestia de una música que ya no encuentra en la todopoderosa Iglesia su mecenas, sino en los aficionados aristócratas o en una corte no siempre especialmente receptiva a la música, como fue el caso de la España dieciochesca.

El renovado interés por la música del XVIII ha permitido descubrir autores ignorados hasta muy recientemente, pero también ha propiciado un redescubrimiento de autores y géneros que sin fundamento habían sido considerados menores o curiosos, pero en ningún caso parangonables a lo que se hacía fuera de nuestras fronteras. Es el caso de las piezas de nuestro concierto en el que oiremos tanto obras de autores tan desconocidos como el catalán Josep Fàbrega, de quién hoy apenas se conocen unos pocos datos, como los "redescubiertos" Luigi Boccherini y Cayetano Brunetti, piezas que en ningún momento podrían ser consideradas inferiores a lo que por los mismos años escribían J.C.Bach, Haydn o Mozart.

La segunda mitad del XVIII es en España un crisol de influencias en el que, gracias a la cada vez mayor difusión musical debida al desarrollo del mundo editorial europeo (que en España no tiene sin embargo el brillo de las prensas francesas, inglesas, holandesas o alemanas), pero también al constante intercambio de músicos que vienen a España o marchan fuera a estudiar, las nuevas tendencias estéticas preclásicas, y galantes, en clara ruptura con el mundo barroco e inmersas en el Sturm und Drang que estalla entonces en sus colores y posibilidades expresivas, encuentran también en España apasionados cultivadores que, aunque en menor medida que al otro lado del mar o los Pirineos, se dejan subyugar por las nuevas formas y las cultivan con entusiasmo: el cuarteto, la nueva ópera, la sonata emancipada del continuo y, también, la sinfonía.

Josep Fàbrega es una figura significativa dentro del mundo de la música en Cataluña, violinista activo en la Barcelona de los años 60 y 70 alrededor de la capilla de música de Santa María donde se escucha su música religiosa y una lamentablemente perdida reorquestación del Stabat Mater de Pergolesi al que añade oboes, fagot, trompa y dos partes vocales más, seguramente, tenor y bajo, a las originales soprano y alto. De sus ocho sinfonías conservadas hemos elegido ésta en re mayor por lo representativa que es de las mejores maneras compositivas siguiendo los cánones y estereotipos óptimos del primer clasicismo italiano en sus tres movimientos que hacen pensar en una típica obertura operística.

Brunetti y Boccherini son dos figuras capitales en la música española del XVIII: italianos de Fano el primero y Lucca el segundo, desde muy jóvenes se instalan en la Península y desde aquí, importando el poderoso bagaje de su formación y experiencia anteriores, componen obras perfectamente imbuídas en el más puro estilo europeo, a las que añaden su peculiar toque originado por las inevitables influencias de la música española: giros melódicos particularmente hispanos que vienen del recurso del uso prestado de melodías populares, armonías particularmente españolas como sus preferencias por tonalidades menores y determinados tipos de cadencias frigias, o motivos rítmicos como la hemiola, elementos que luego maravillaban a sus colegas extranjeros cuando su música traspasaba nuestras fronteras y se oía (mucho más de lo que pensamos) fuera de España..

Descubramos en nuestro programa esas variantes españolizantes de la música de Brunetti y Boccherini dentro de los cauces más puros de la heterodoxia compositiva y olvidémosnos de las supuestas rencillas que pudo haber entre ellos a la sombra de los poderosos de las cortes de Carlos III y Carlos IV, rencillas seguramente falsas, prestando atención a la originalidad constructiva de Brunetti, a sus peculiares movimientos centrales, "quintetos" en los que alterna el viento con la cuerda, lo mismo que a la inteligentísima paleta de colores de Boccherini en el uso de los instrumentos o su refinadísima idea de la melodía. "La Casa del Diablo" debe su nombre al texto francés incluido en la primera edición de la obra: "Chacona que representa el Infierno y que se hizo a imitación de la de el Sr.Gluck en el Festín de Piedra", referencia al ballet "Don Juan" del compositor austriaco con el que coincidió en Viena antes de venir a España, que se cierra con la chacona que representa la caída de Don Juan a los infiernos.

Curriculum Intérprete


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